BEIJING, 11 jul (Xinhua) -- China ha desarrollado un escáner en 3D de ondas milimétricas para controles de seguridad en los aeropuertos, un aparato que ofrece una respuesta más rápida, mayor precisión y que necesita menos mano de obra que los detectores de metales, informó hoy miércoles el rotativo China Daily.

El escáner fue diseñado y construido por una academia afiliada a la Corporación de Ciencia e Industria Aeroespaciales de China, el mayor fabricante de misiles del país. Es un dispositivo de imágenes de cuerpo entero que utiliza una forma de radiación electromagnética para detectar objetos ocultos debajo de la ropa de una persona.

El escáner es capaz de detectar hasta 89 elementos peligrosos o riesgosos en un segundo, incluidos líquidos corrosivos o inflamables que son invisibles para los dispositivos de detección corporal actuales.

El dispositivo tiene una tasa de precisión del 95 por ciento, lo que significa que la mayor parte del personal de seguridad dejará de recurrir a los cacheos que consumen tiempo. El escáner aumentará en gran medida la eficiencia de los puestos de control de seguridad y será más conveniente para los pasajeros, según sus diseñadores.

Hu Lin, uno de los diseñadores del escáner, destacó que incluso si un pasajero lleva un artículo peligroso más pequeño que una moneda, se detectará instantáneamente y se mostrará en la pantalla.

Su radiación en un cuerpo humano es una milésima de la de señal de un teléfono móvil, lo que indica que el instrumento de detección de seguridad es seguro para su uso en humanos.

En cuanto a las preocupaciones sobre la privacidad, Hu señaló que el nuevo escáner muestra una figura humana en la pantalla en el punto de control en lugar de una imagen real del cuerpo del pasajero. Los vigilantes de seguridad podrán ver la imagen real, pero la cara y la ingle del pasajero estarán borrosas.

La Administración de Aviación Civil de China emitió recientemente un conjunto de directrices sobre el uso de escáneres de ondas milimétricas en los aeropuertos, alentando la sustitución de los detectores de metales que se han utilizado en los aeropuertos chinos durante casi tres décadas.