Barcelona, 13 ene (dpa) - El ex jefe del Gobierno catalán Carles Puigdemont insistió hoy en ser reelegido como presidente regional pese a que se encuentra huido en Bruselas, una situación excepcional rechazada de plano por los partidos antiindependentistas y vista con exceptismo incluso dentro del soberanismo.

"A nosotros nos toca proteger y reivindicar por encima de todo los derechos de los ciudadanos. Que el árbol no nos tape el bosque", sostuvo Puigdemont desde Bruselas por videoconferencia en el consejo nacional de su Partido Demócrata Europeo Catalán?? (PDeCAT) celebrado en Barcelona.

El ex presidente regional añadió que "en ningún caso se puede subvertir" el mandato democrático que salió de las urnas en las elecciones autonómicas del 21 de diciembre y que cualquier alternativa a su vuelta al Gobierno catalán constituiría un "fraude".

La antiindependentista Inés Arrimadas, del liberal Ciudadanos, ganó las elecciones de diciembre, pero los tres partidos soberanistas catalanes sumaron mayoría absoluta en el nuevo Parlamento, que se constituirá este miércoles, y pueden volver a colocar a Puigdemont al frente del Gobierno regional.

Sin embargo, el ex "president" se encuentra en Bruselas desde que fue destituido por Madrid a fines de octubre y sería detenido si regresa a España, donde es investigado por varios delitos vinculados al plan independentista que impulsó en Cataluña y que abrió una crisis institucional sin precedentes en España.

La posibilidad de una investidura telemática de Puigdemont volvió a ser criticada hoy por las fuerzas no independentistas. "Eso es más propio de ciberdemocracia o ciberpolíticos y no de la realidad de Cataluña. No vamos a aceptar ninguna broma", dijo Andrea Levy, vicesecretaria de Estudios del Partido Popular de Mariano Rajoy.

El presidente del Gobierno ya dejó claro esta semana que impugnaría una investidura telemática por ir contra la normativa del Parlamento catalán y contra "el sentido común", en palabras de su portavoz.

Pero incluso las fuerzas catalanas soberanistas pidieron "realismo" a Puigdemont. Marta Rovira, "número dos" de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), apostó por afrontar "las dificultades con realismo y explorando las alianzas y las fronteras del independentismo para seguir creciendo y ser cada día más fuertes".

También Artur Mas, antecesor y mentor de Puigdemont que esta semana renunció a la presidencia del PDeCAT, criticó hoy en su despedida el "exceso de ideología" de algunos líderes que "acaban por confundir la realidad", sin aludir directamente a Puigdemont.

La investidura no es la única incógnita abierta ante una semana que promete devolver la tensión política a España. Tampoco se sabe cómo hará el independentismo para hacer valer sus 70 escaños en el Parlamento, dos más que la mayoría absoluta, porque tres se encuentran en prisión en Madrid y cinco con Puigdemont en Bruselas.

El Tribunal Supremo aclaró esta semana que los tres encarcelados por el plan independentista no tendrán permiso para asistir a la investidura, aunque abrió la puerta a que puedan delegar su voto en otros diputados. Más incierta es la situación de los huidos a Bruselas, que también serían detenidos si vuelven a España.