Por Omar Mendoza

SANTIAGO, 19 nov (Xinhua) -- En un escenario complejo, con un nuevo sistema electoral y el riesgo real de que la abstención sea la protagonista de las elecciones presidenciales, parlamentarias y de consejeros regionales, el desafío es claro para las fuerzas progresistas de Chile.

Este es diagnóstico de Juan Carvajal, ex director de la Secretaría de Comunicaciones del gobierno y miembro del comando presidencial del candidato Alejandro Guillier, de Fuerza de la Mayoría, que agrupa a los partidos de centro izquierda, y que este 19 de noviembre enfrentan la primera vuelta electoral de los comicios a los partidos de derecha.

Este domingo, la ciudadanía elige a parlamentarios, consejeros regionales y a los candidatos presidenciales que pasarían a una segunda vuelta electoral.

"No es cualquier elección, porque la diferencia entre los votantes jóvenes de los llamados 'sectores del barrio alto' y las comunas populares es inmensa: En los barrios altos vota el 80 por ciento; los de abajo, el 30 de los que pueden hacerlo", precisó Carvajal.

Dijo que "las mujeres de entre 30 a 55 años, en su mayoría jefas de hogar de sectores medios y bajos, que han luchado por una red de protección social, reconocen en la presidenta Michelle Bachelet a su principal gestora, pero no han tomado la determinación de ir a votar. Y si lo hicieran, su candidato más cercano es Alejandro Guillier".

"Lo que está en juego en el país, es mucho más de lo que parece", dijo Guillier el sábado en un concurrido acto frente al Palacio de La Moneda, donde concluyó su campaña electoral, y este domingo es la elección donde enfrenta al ex presidente Sebastián Piñera en la primera vuelta de los comicios.

El candidato prometió "convocar a todos los que se identifican con un Programa de Gobierno que profundiza las reformas de Bachelet", refiriéndose a las reformas que aplicó la mandataria desde 2014: Reforma Tributaria, Educativa, Laboral, Política y Social e incluye una nueva Constitución para reemplazar a la actual, elaborada por el régimen militar en 1980.

Insistió hoy en que "la gente tiene que saber lo que está en juego en Chile con las elecciones presidenciales y parlamentarias de este domingo, y es mucho más de lo que parece" .

Precisó que "tenemos que ser claros en cuál es nuestra propuesta. En ese sentido, (voy a hacer) una convocatoria amplia a todos los sectores que se sienten identificados con nuestro programa de gobierno que profundiza las reformas, pero también iniciar otros caminos".

Dijo que, "si Piñera, gana la primera vuelta de los comicios este domingo y la elección definitiva del 17 de diciembre, derogaría las reformas Educativa, Tributaria, Laboral y el proyecto de una Nueva Constitución, que fueron impulsadas por la presidenta Michelle Bachelet" .

"En la próxima elección está en juego el futuro del país", según Eugenio Rivera Urrutia, experto internacional y director de la Fundación Chile 21.

"Enfrentamos un problema de legitimidad de instituciones del sistema político expresado en la demanda de una nueva Constitución, donde el sistema presidencial está en cuestión. También están cuestionadas instituciones que inciden decisivamente en la legitimidad de nuestra democracia y del sistema político", añadió.

Mencionó al sistema de Capitalización Individual como eje estructural del Sistema de Pensiones y mecanismo fundamental de financiamiento barato para las grandes empresas del país, el cual permitiría que las empresas se enriquezcan cada día más, mientras que las pensiones no alcanzan para vivir.

Actualmente, hay fuertes protestas en el país pidiendo que el Estado se haga cargo de las pensiones. Este problema lo va a heredar el gobierno que asuma el próximo 11 de marzo del año 2018, e implica una renegociación del uso y de la distribución de las utilidades de los fondos de pensiones de todos los chilenos.

Además, está en juego también el futuro del sistema privado de salud, lo cual también deberá enfrentar la nueva administración.

Según Urrutia, el nuevo gobierno "deberá definir si esos temas seguirán en manos de las organizaciones empresariales o si serán hegemonizados por fuerzas políticas del centro que apuesten a la democratización del modelo político y económico de Chile, fortaleciendo a los sectores medios".

En lo que se refiere al ámbito productivo, la interrogante es si el nuevo gobierno mantendrá la explotación de recursos naturales, con bajo valor agregado y poco intensivo en conocimiento, favoreciendo a las empresas extranjeras, en especial, las que explotan el cobre y el litio.

Además, está la distribución funcional del ingreso, el cual hasta ahora ha permitido un fuerte proceso de concentración en los sectores más ricos.

En las elecciones también está en juego si el modelo económico se adaptará a los requerimientos de los sectores más vulnerables y a los sectores medios, si se avanzará en una mayor igualdad o si se mantendrá un sistema que favorece al 1 por ciento de la población, que concentra el 32 por ciento del ingreso nacional y que se expresa en una inmensa desigualdad en el país.