BEIJING, 20 mar (Xinhua) -- Las relaciones entre China y Estados Unidos parecen haber encontrado un buen ritmo, luego de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, concluyera su visita a China.

Mientras que el presidente de China, Xi Jinping, afirmó que China y Estados Unidos pueden convertirse en "buenos socios de cooperación" y que la "cooperación es la única opción correcta para ambos países", Tillerson prometió que Estados Unidos está listo para desarrollar relaciones con China con base en los principios de no confrontación, no conflicto, respeto mutuo y cooperación de ganar-ganar.

La reiteración de Tillerson de los importantes principios propuestos originalmente por China en 2013 es una señal positiva para las relaciones entre China y Estados Unidos, en las cuales la cooperación siempre debe prevalecer.

A pesar de las declaraciones y acciones inapropiadas iniciales de la nueva administración de Estados Unidos, que generaron preocupaciones y dudas acerca de la adhesión de Estados Unidos a la política de Una Sola China, las cosas han vuelto gradualmente a su debido curso.

En una conversación telefónica el 10 de febrero, el presidente estadounidense, Donald Trump, señaló que el gobierno de Estados Unidos se adhiere a la política de Una Sola China, dando marcha atrás a su anterior postura y enviando una señal positiva para las relaciones bilaterales.

El compromiso entre China y Estados Unidos ha avanzado desde 1972, cuando el entonces presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, realizó una histórica visita a China. A lo largo de las últimas cuatro décadas, la cooperación ha sido la corriente principal en las relaciones bilaterales, a pesar de los reveses.

El comercio bilateral de productos se elevó de 1.000 millones de dólares en la década de los 70 a 500.000 millones de dólares en 2016. China se ha convertido en el mayor socio comercial de Estados Unidos, mientras que Estados Unidos es el segundo mayor socio comercial de China.

Además, el comercio y la inversión bilaterales entre China y Estados Unidos ayudaron a crear alrededor de 2,6 millones de empleos en Estados Unidos en 2015 en una serie de industrias estadounidenses desde automóviles y equipo de construcción, hasta agricultura.

La cooperación entre Beijing y Washington ha sido resaltada en los esfuerzos conjuntos sobre cambio climático y en el manejo del asunto nuclear iraní.

Esos logros alcanzados con grandes dificultades deben ser apreciados y valorados, especialmente en un momento en el que la región de Asia-Pacífico y el mundo en general enfrentan una serie de asuntos espinosos que requieren de la estrecha coordinación entre los dos países, tales como la tensa situación en la península coreana.

La cooperación ha prevalecido por encima de la confrontación durante cuatro décadas, lo que ha conducido a la prosperidad de ambos países y generado beneficios a todo el mundo. Esperemos más señales optimistas tras la visita de Tillerson.