Washington, 20 mar (PL) Los participantes en la audiencia pública de la Cámara de Representantes negaron hoy la existencia de pruebas que sustenten las acusaciones de vigilancia lanzadas por el presidente norteamericano, Donald Trump, contra su antecesor, Barack Obama.

El director del Buró Federal de Investigaciones, James Comey, una de las figuras que testifica este lunes ante el Comité de Inteligencia de la Cámara baja, aseguró no tener información para apoyar los tuits del jefe de Estado.

A principios de este mes el mandatario escribió en su cuenta de la red social Twitter que acababa de conocer sobre la colocación de escuchas telefónicas en la Torre Trump, de Nueva York, antes de las elecciones de noviembre último por órdenes de su predecesor demócrata.

De acuerdo con Comey, ningún individuo en Estados Unidos puede ordenar la vigilancia electrónica de nadie, pues para ello debe pasar por un proceso de solicitud.

El titular agregó que el Departamento de Justicia tampoco tiene constancia de ninguna prueba que apoye los comentarios del actual ocupante de la Casa Blanca, quien llegó a equiparar el hecho con el escándalo Watergate, que le costó la presidencia al republicano Richard Nixon en 1974.

Por su parte, el director de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), Mike Rogers, quien también se somete a las preguntas de los congresistas, negó que algún norteamericano haya pedido al Reino Unido u otro aliado intervenir los teléfonos de Trump.

Tal declaración está relacionada con que la semana pasada el secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, aludió a un comentarista de la cadena Fox News según el cual una agencia de inteligencia británica se puso a las órdenes de Obama para espiar al candidato republicano.

Del lado de la NSA no he visto nada que diga que nos comprometimos en tal actividad, ni que otra persona se haya dedicado a ella, expresó Rogers.

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