Panamá, 21 may (PL), 8:42 am.- Indígenas panameños de la comarca Ngöbe Buglé continúan oponiéndose a la construcción de una hidroeléctrica en Barro Blanco sobre el río Tabasará que, según ellos, los afecta y terminará por sacarlos de sus tierras.

Miembros del Movimiento 10 de Abril, liderado por Ricardo Miranda, ocupan áreas del proyecto en el distrito de Tolé, provincia de Chiriquí, sin que la policía antimotines los haya podido sacar.

Miranda dijo que el gobierno no ha cumplido con lo pactado en la mesa del diálogo con los indígenas en marzo de este año cuando se logró un acuerdo que permitió la sanción de una ley para reformar el código minero y prohibir obres hídricas en la comarca.

La empresa Genisa que construye la hidroeléctrica argumenta que esta se realiza fuera de la comarca, aunque admiten que 6,6 hectáreas indígenas son afectadas. Los ngöbes responden que al represar el río Tabasará del que dependen las comunidades, se afecta todo el área.

Barro Blanco se encuentra dentro de un cordón de policías antimotines para impedir el acceso de los indígenas, mientras que la cacica segunda Mijita Andrade y Miranda no descarta más y mayores acciones, incluidos nuevos cierres de calles.

El ministro de Gobierno, Jorge Ricardo Fábrega, rechazó las aseveraciones de los ngöbes sobre el incumplimiento de los acuerdos, pero la cacica general, Silvia Carrera, responsabilizó a las autoridades de lo que está sucediendo.

Toribio Gracia afirmó que no descansarán hasta que la construcción sea paralizada, pues como indígenas fueron sacados de sus tierras de forma arbitraria, y quieren que los trabajos sean suspendidos.