Por Edilberto F. Méndez Amador

Santo Domingo, 14 abr (Prensa Latina) Semana Santa, una de las más importantes festividades del año, se celebra en República Dominicana tal y como lo hace el resto del mundo, sin que falten las habichuelas con dulce en la mesa.

Conocidas en el país como habichuelas y en otros como frijoles, contar con ellas en la modalidad 'con dulce' durante las festividades de Semana Santa, forma parte de la cultura de este pueblo que data de siglos atrás

Se trata de un plato el cual tiene como base las habichuelas rojas o frijoles colorados pero incluye canela, leche evaporada, de coco y condensada, todo ello, junto a vainilla y mantequilla.

Según el director del Instituto de Antropología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, José Guerrero, es el único plato auténticamente dominicano que no se elabora en ningún otro país del mundo.

Tal es la tradición de este pueblo alrededor de ese manjar, que el gobierno para la ocasión distribuye por toda la nación los ingredientes del plato en un paquete el cual el pasado año alcanzó la cifra de 600 mil y para este año se manejan cifras similares.

Guerrero señala que en sus estudios encontró señales de las habichuelas con dulce en distintos momentos de la historia dominicana, sin embargo, con nombre completo lo puedo ver en los libros de folklóre de Ramón Manuel Emilio Jiménez, en el año 1928.

Todo parece indicar, su origen se relaciona con la presencia francesa en la isla de Santo Domingo. Historiadores sostienen que un francés de nombre Francois Delalande, fue quien introdujo la costumbre de comer legumbres o frijoles, origen del mencionado plato.

Lo importante es -sean o no autóctonas-, que la suculenta comida es un producto cultural tradicional de los habitantes de esta nación quienes ven en la preparación del plato, un disfrute del cual no pueden sustraerse.

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