Por Agustin de la Cruz

New York, 24 de marzo, 2019.- (SL) -Héctor Acostas (El Torito), tenía pautado un concierto bailable en la gran manzana, a celebrarse el pasado viernes 22 de marzo en la gigante y elegante sala de espectáculos "Salsa con Fuego", lugar al que tenía 10 meses que no visitaba.

El galardonado "Orquesta del Año" en "Premio Soberano", aprovechó la ocasión para celebrar su tan merecido premio y lo hizo junto a la comunidad dominicana y latina en general del área tri-estatal.

En una noche espeluznante-mente fría, ya "Salsa con fuego", se encontraba abarrotada por completo, mientras la orquesta en el escenario estremecía el lugar anticipando la llegada del más completo artista dominicano.

Con estatuilla en mano, hizo su entrada triunfal el fenómeno popular de este tiempo, aquello no tenía precedente, el recorrido de la entrada al escenario parecía interminable provocando a su paso, gritos y aplausos desenfrenados por parte de los presentes.

"Les quiero decir a todos que les traje el Soberano para que cada una de la gente que está aquí se tire foto con él, me lo cuidan", exclamó emocionado.

Inició el concierto a ritmo de merengue, descargando toda una batería de sus más populares merengues y bachatas, éxitos tras éxitos hizo gala de su domino vocal al interpretar con toda facilidad ambos ritmos.

Por primera vez en el lugar, fue interpretado su más reciente éxito "Antes del Lunes", pero nada se pudo igualar a la euforia provocada por el súper éxito "Amorcito Enfermito", fue de tal magnitud la reacción del público que se vio obligado a interpretarlo dos veces de manera consecutiva.

"El Torito", le rindió homenaje al recién fenecido bachatero "Yoskar Sarante", a quien le dedico su concierto e interpretó el éxito "Llora alma mía", tema que ya había cantado en el segmento de bachata de "Premio Soberano".

Se aproximaba el amanecer y si difícil fue la entrada, la salida resultó apoteósica, pues todos querían una foto de su artista junto al Soberano, el frustrante intento de complacer a todos, obligó a reforzar la seguridad y bajo un estricto cordón humano tuvo que ser sacado del establecimiento, incluso por encima de la negativa del artista.

Un segundo cordón de seguridad retuvo por minutos a la multitud que se abalanzaba hacia la salida del lugar, para así dar tiempo a que el artista se marchara, pero "El Torito", no les falló, se desmontó del vehículo y si las autoridades no intervienen todavía estarían amotinados en la calle junto a su ídolo.