Por Sylvia B. Zárate y César Mariño

BOGOTA,19 oct (Xinhua) -- Una segunda oportunidad por partida doble. Internas de la Cárcel El Buen Pastor en Bogotá y perros jubilados de la Fuerza Pública encuentran en el recién inaugurado Centro Canino Interno, un nuevo camino para servir a la sociedad.

Ya es reconocida la terapia canina en la que el afecto desprendido de estos animales y la creación de un vínculo de cuidado y afecto repercuten en el ánimo y entusiasmo de quienes están privados de la libertad.

Este nuevo programa busca además que las internas tengan una oportunidad de trabajo y generación de empresa una vez recuperen la libertad después de capacitarse junto a perros jubilados de la Policía Nacional que han sido fundamentales en la lucha contra el crimen.

Johana Bahamón, directora de la Fundación Acción Interna, explicó a Xinhua el propósito del programa que además de tener un efecto terapéutico busca abrir la puerta a estas mujeres para que tengan una buena calidad de vida.

"Aquí las vamos a capacitar como caminadoras, como adiestradoras, en terapia asistida, en materia de educación financiera, creación de empresas y la idea es generar oportunidades para que ellas no tengan que reincidir cuando salgan de la cárcel y tengan herramientas para trabajar", indicó.

"Está demostrado en muchas cárceles en las que existe la terapia asistida con animales los buenos resultados que esto tiene con las personas privadas de la libertad, la única diferencia es que aquí lo vamos a hacer con perros adoptados para que sea una segunda oportunidad tanto para ellas como para los perros", agregó Bahamón.

Norma García, interna de la cárcel y miembro del programa, dijo a Xinhua que la sola presencia de los animales en el centro de reclusión es reconfortante.

"Los perritos le transportan a uno mucha energía positiva, es un animalito muy tierno, muy dulce, a Nikita yo la consiento todo el tiempo, es como si uno descargara todo lo que carga en ella", expresó.

Mediante la inserción de los perros, seis en comienzo, a las actividades diarias de las internas y la orientación de personas capacitadas en el adiestramiento se busca también fortalecer el autoestima de las participantes así como reducir comportamientos violentos dentro del centro penitenciario.

Marc Lee, entrenador canino que participa en el programa señaló que en principio se tomarán grupos de preliberadas, de más o menos de 6 a 10 meses de procesos de liberación para que salgan totalmente capacitadas.

"El resultado que esperamos no sólo es un ejercicio interno de sana convivencia sino en la conformación de valores de respeto hacia los animales y una cantidad de temas que van ligados a esa socialización con los animales y su entorno", dijo Lee.

García agradeció a quienes tuvieron esta iniciativa y subrayó la importancia de crear este tipo de capacitaciones en la cárcel para que personas como ella tengan una segunda oportunidad al recuperar su libertad.

"De hecho sería una enseñanza muy grande para nosotras ya que afuera en la calle hay pocas oportunidades para nosotras (...) Afuera hay muchos animalitos desprotegidos y sería bueno para nosotras poder acogerlos y hacer algo con ellos", manifestó García.

El programa es un complemento de otros adelantados por la Fundación Acción Interna que durante seis años ha trabajado con personas privadas de la libertad implementando un modelo de intervención directa para promover el arte, la cultura y el empredimiento en 30 cárceles de Colombia.

Por lo menos 30 mil personas privadas de la libertad han sido capacitadas y han disfrutado de los programas de esta fundación.

En la puesta en marcha del Centro Canino Interno intervinieron también el Ministerio de Justicia y del Derecho Colombiano, el Instituto Nacional Penitenciario y casi una veintena de empresas privadas que aportaron en la infraestructura del proyecto. Fin