Los Ángeles, 16 jul (PL) Con el documental Robin Williams: Come Inside My Mind, estrenado hoy en el canal HBO, la cinematografía estadounidense rinde homenaje al actor a partir de imágenes de archivo, viejas cintas de audio y entrevistas con sus contemporáneos. Considerado un genio de la comedia, Williams demostró además, y en repetidas ocasiones, las habilidades que poseyó para el drama, sin embargo, no en pocos momentos arrancó carcajadas con gran facilidad al público, elemento clave en el audiovisual dirigido por la californiana Marina Zenovich.

El documental constituye el primero que examina de manera minuciosa la vida y arte de Williams desde su muerte en 2014, sin incluir prácticamente ninguna narración, excepto una del propio actor la cual puede tener un efecto misterioso, casi fantasmal, expresó Zenovich.

Si los fantasmas fueran tan encantadores y exuberantes como Williams sería mucho más fácil encontrarse con ellos; en este material él declara que a cada persona la impulsa 'un secreto muy, pero muy, muy profundo', así dice en voz alta el actor a mitad de la película, precisó la realizadora al referirse a algunos fragmentos de esta.

También el comediante Steve Martin se refiere en la cinta a Robin y su trabajo en el escenario, agregó la directora.

Uno de los requisitos obligatorios para emprender un trabajo sobre Williams consiste en saber reflejar cuál fue el elemento que lo convirtió en un genio único de la comedia, destacó.

Resulta muy sencillo limitarse a mostrar algunos de sus mejores instantes, o intercalar entrevistas a amigos y familiares suyos alabándolo, matizó la creadora; obviamente, todo lo expuesto aparece en Robin Williams: Come Inside My Mind.

Sin embargo, existe una intención detrás de lo anterior, se trata de elevar a este histrión por encima de obras similares, y yo opto por acercarme en orden mayormente cronológico a las diferentes etapas de su vida, explicó Zenovich, ganadora del Premio Primetime Emmy por Mejor Dirección de Programación No Ficción.

La trágica muerte de Williams atrapó a todos por sorpresa cuando apenas tenía 63 años de edad.

Todos dábamos por sentado que seguiría haciéndonos reír por mucho tiempo, solo nos quedan los buenos ratos regalados de su comedia, concluyó la realizadora.