WASHINGTON, 12 jul (Xinhua) -- Un grupo internacional de astrofísicos determinó por primera vez la fuente de los neutrinos de más alta energía, a unos 4.000 millones de años luz de la Tierra.

Dos artículos publicados hoy en la revista Science reportaron las observaciones de múltiples mensajeros que ofrecen una pista para un misterio sin resolver: el origen de los rayos cósmicos.

Los neutrinos cósmicos de alta energía son partículas subatómicas fantasmales que pueden viajar sin ser detenidos durante miles de millones de años luz desde los ambientes más extremos del universo y portan información única sobre las regiones en las que son generados.

IceCube, el mayor detector especializado en la búsqueda de partículas, ubicado en el Polo Sur, detectó el 22 de septiembre de 2017 el neutrino cuya energía era más de 40 veces mayor que la de los protones producidos en el mayor acelerador de partículas de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) fuera de Ginebra.

Los neutrinos, siempre acompañados por protones, no poseen carga, de modo que a diferencia de las partículas con carga eléctrica de los rayos cósmicos que pueden ser desviados por los campos magnéticos cómicos, pueden viajar por el universo sin desvíos.

Un observatorio espacial llamado Fermi-LAT informó que la dirección del neutrino se ajusta a una fuente de rayos gamma conocida en estado activo: el blazar TXS 0506+056, lo que convierte el blazar en un muy probable candidato para la fuente de neutrinos.

El blazar, una galaxia elíptica gigante con un masivo agujero negro que gira rápidamente en su núcleo, se ubica justo del lado izquierdo de la constelación de Orión. Eyecta flujos de partículas y radiación energética que se mueven a cerca de la velocidad de la luz.

Estos enormes "jets" salen rápidamente hacia el espacio en ángulos rectos al vórtex masivo que succiona materia en el agujero negro, según estudios.

Los astrofísicos habían sospechado desde hace mucho que estos jets generan una proporción significativa de la radiación de partículas cósmicas.

"Ahora hemos encontrado evidencia clave que apoya esta suposición", dijo Elisa Resconi de la Universidad Técnica de Múnich, cuyo grupo contribuyó a los hallazgos.

Los hallazgos, confirmados por telescopios terrestres y espaciales en todo el mundo, mostraron la ventaja de combinar las señales de distintos mensajeros cósmicos, como neutrinos y fotones.

"La era de la astrofísica de múltiples mensajeros está aquí", dijo France Córdova, directora de la Fundación nacional de Ciencia.

Cuando un neutrino interactúa con el núcleo de un átomo, crea una partícula secundaria cargada que produce un cono de luz azul que puede detectarse.

Como la partícula cargada y la luz que crea siguen la dirección del neutrino, da a los científicos un camino que seguir de vuelta a la fuente. Fin