Las Vegas, EE.UU., 17 nov (PL) Puerto Rico, la isla caribeña que sigue devastada hoy tras el paso del huracán María, fue protagonista en los Premios Grammy Latinos 2017 mediante la música y los mensajes solidarios hacia ese territorio con estatus colonial.

Durante la ceremonia celebrada anoche en el teatro MGM Grand Garden Arena de la ciudad estadounidense de Las Vegas, además de la entrega de lauros y las actuaciones de reconocidos artistas, sobresalieron la defensa de los derechos de los inmigrantes y las muestras de apoyo a la isla.

En el momento inicial del espectáculo de tres horas hubo un minuto de silencio para recordar a las víctimas de los desastres naturales que golpearon en los últimos meses a México, Texas, Puerto Rico y otros lugares del Caribe.

Tras ese homenaje solemne, la primera actuación de la noche estuvo a cargo del boricua René Pérez, el Residente de Calle 13, quien dedicó a su tierra el tema Hijos del cañaveral.

'Aquí la mayoría de los músicos son puertorriqueños y muchos de ellos lo perdieron todo en la isla, pero vinieron con todo el corazón y con toda la fuerza a decirle al mundo que Puerto Rico no se levanta, porque siempre ha estado de pie', expresó el artista, quien ganó dos Grammy en esta edición.

También boricua es el artista más laureado de la noche, Luis Fonsi, quien con su popular Despacito conquistó cuatro gramófonos, entre ellos el de Canción y Grabación del Año.

'Esto es para Puerto Rico. ÂíQué viva Puerto Rico!', afirmó el intérprete y compositor, cuando además agradeció a su familia, a la Academia Latina de la Grabación, al cantante Daddy Yankee y a la coautora Erika Ender.

Fonsi fue el encargado de cerrar el espectáculo con el tema que este año llegó a colocarse en el primer lugar de las listas de éxitos de más de 40 países, y para ello estuvo acompañado por el grupo colombiano Bomba Estéreo, el estadounidense Diplo y su compatriota Víctor Manuelle.

El nombre de Puerto Rico se escuchó con fuerza en voz del dramaturgo, actor y compositor estadounidense Lin-Manuel Miranda, quien mereció el Premio de la Presidencia de los Grammy Latinos.

Al recibir el reconocimiento, el artista de origen puertorriqueño compartió el galardón con las personas que caminarán con él este domingo en la Marcha de la Unidad.

Tal acto se realizará en Washington DC con el fin de 'poner en alto el nombre' de la isla y 'recordarle a la Casa Blanca y al Congreso que también somos seres humanos'.

'Esto es para Puerto Rico', afirmó Miranda, quien repitió ocho veces el nombre del territorio con estatus de Estado Libre Asociado de esta nación, pero cuyos habitantes carecen de los mismos derechos que los demás estadounidenses.

Asimismo, la mexicana Lila Downs y la Banda El Recodo se pronunciaron a favor de una América Latina unida, y expresaron solidaridad con Puerto Rico y su país natal al interpretar 'En mi viejo San Juan' y 'Viva México'.

Por otra parte, un momento muy significativo de la noche fue el homenaje del cantautor español Alejandro Sanz a los 'dreamers' (soñadores), nombre con el cual se conoce a los jóvenes inmigrantes indocumentados llegados a Estados Unidos en su niñez y cuya estancia se ve amenazada por la administración de Donald Trump.

Sanz, galardonado con el premio a la Persona del Año, lo dedicó a esos jóvenes y compartió el escenario con un grupo de ellos, quienes unieron sus voces a la del intérprete en el éxito Corazón partío.

El mundo se pasa media vida construyendo muros, y otra media vida intentando tirarlos, por cada piedra, un soñador, expresó el artista en lo que fue visto como una referencia al muro que Trump quiere construir en la frontera con México.