Por José Rafael Sosa

Santo Domingo, R. D., 11 de julio, 2017.- Roberto Ángel Salcedo es una figura que ha caracterizado un espacio y un método de hacer "su cine", caracterizado por su envidiable capacidad de trabajo, el género (la comedia), por el uso del humor que se apoya, limitadamente, en la palabra, más que en lenguaje visual y psicológico del discurso cinematográfico, por contar con amplios recursos publicitarios y por su ecléctico criterio para introducir situaciones o factores que le restan valor, cinematográficamente hablando, al producto que ofrece.

Que no quepa la menor duda: Super Papá, por sus características populares, quien sabe si correctas o incorrectas, pinta ser un éxito de taquilla, empujado - sobre todo- por la actuación del único personaje estructurado con que cuenta, el del abogado hiper-humorístico y cleptómano que hace Manolo Ozuna, quien vuelve al robo de las luminarias por su energía y potencial expresivo.

Super Papa trabaja un tema atrayente, el del padre enviudado que queda con seis hijos desordenados, tiernos pero inaguantables para un solo padre, desarrollando una atractiva trama en base al conocido esquema de los abuelos que reclaman por vía legal la custodia de los nietos.

Las falencias y virtudes que configuran una personalidad única en la industria local del cine y que ahora se manifiestan, todas juntas en Super Papá, proyecto que inicia sus proyecciones este jueves y que se da por descontado que logrará niveles altísimos de ventas, independientemente de todos los discursos críticos.

Lo excelente

La actuación de Manolo Ozuna, quien por su potencial expresivo, desarrolla de la mejor forma el mejor de los personajes con mayor estructuración. Lo que logra, aun en las limitaciones de este tipo de cine, es extraordinario. Es el gran atractivo actoral.

Francis Adames, logra la más nítida fotografía que es la mejor que le hemos visto a las diez anteriores películas de Miranda Films-

Hay un acierto en la actuación del propio Roberto Ángel Salcedo, al hablarle al público, rompiendo la "cuarta pared", tal cual lo hizo antes Frank Perozo en ¿Quién Manda? y logrando una comunicación cómplice y creando una atmósfera que es la primera vez que alcanza.

Denisse Quiñones logra ternura y naturalidad en su actuación, mientras que CuquinVíctoria y Yamile Scheker, están bien, pero pudieron haber dado más.

Cinematográficamente hay algunos momentos afortunados: los créditos iniciales, cuando prepara el desayuno para la tropa y las tomas aéreas en los que el espectador agudo, se sentirá frente a manejo cinematográfico verdadero.

Lo censurable

Nos parece un yerro el uso de la imagen más estereotipada de lo gay y lo trasvestí, en el marco de una producción que se vende como ¡"familiar" y no por lo gay en si mismo, comportamiento e identidad que hemos defendido hasta el hartazgo, sino por la validación del estereotipo y su empleo en una trama completamente fuera de lugar. Una pena verdadera que lo gay no haya tenido espacio digno en el quehacer creativo del cine criollo. Es esa una deuda pendiente a la que no se abona nada con este tipo de experiencias.

El cine de Roberto Ángel ha sido por mucho tiempo, una negación del cine, suplantado su lenguaje por el humor parlamentario, las figuras femeninas provocadoras y generadas por quirófano, usadas con un criterio machista, y para el caso de este último proyecto, la cuestionable introducción de la imagen estereotipada de lo gay, en el marco de una producción que se nos presenta como familiar.Es contraproducente, en el marco de una comedia familiar, introducir cuerpos femeninos "tan perfectos" tan solo para complacer la visual masculina.

Un éxito, pese a todo

Lo que augura Super Papá es un éxito de taquilla, sin dudarlo. El público, que pagará en taquilla su adherencia a la tradición Salcedo, y le dará "par de seis" lo que considere la crítica profesional.