Por Osvaldo Rodríguez Martínez

Panamá, 2 dic (Prensa Latina) Los indicadores revelan hoy que la economía de Panamá continúa su contracción a cinco meses de asumir el nuevo gobierno, con deterioro del déficit fiscal y el crecimiento del desempleo, entre otros.

El 7,1 por ciento de la fuerza laboral no tiene trabajo, informó la Contraloría General, lo que representó que en el último año otros 28 mil panameños quedaron parados, mientras la Dirección General de Ingresos reconoció una caída de 4,7 por ciento de los ingresos corrientes al finalizar el pasado septiembre.

Para los funcionarios de la actual administración, una de las causas de la difícil situación es el 'hueco fiscal' dejado por sus antecesores, ascendente a más de tres mil millones de dólares, incluidas fabulosas deudas gubernamentales y la recaudación por debajo de lo planificado. Filtraciones de supuestos diálogos entre el exministro de Economía y Finanzas (MEF) Dulcidio de la Guardia y el expresidente Juan Carlos Varela, revelaron que en 2017 hubo la voluntad de los impagos para evitar traspasar el dos por ciento de endeudamiento sobre el Producto Interno Bruto (PIB) permitido por ley.

En los intercambios publicados en los llamados Varelaleaks, el extitular pidió al entonces mandatario 'descomprometer' pagos a proveedores, lo que en el argot de los economistas significa desconocer una deuda o borrar una cuenta por pagar y pasarla para el siguiente período fiscal, según el diario La Estrella de Panamá.

De la Guardia refutó lo publicado mediante una nota al periódico, el cual antes denunció la maniobra bajo el título 'Como el MEF pateó la deuda de proveedores y bancos', y rebatió el exministro: 'es falso que en el año 2017 procedimos a descomprometer cuentas por pagar a proveedores'.

Pero lo más preocupante para los actores económicos locales, quienes miran a Estados Unidos como el paradigma y están pendientes a sus críticas y sugerencias, es que el Banco de América señaló en su último informe que '2019 ha sido un año decepcionante para Panamá en casi todas las métricas económicas'.

En el propio reporte, la entidad considerada por Forbes la tercera empresa mayor del mundo en 2010, redujo a 3,5 por ciento su pronóstico de crecimiento para la economía panameña en 2019 con respecto al 2018, a la vez que predijo un tres para 2020; el más bajo de los nueve años anteriores fue el 3,7 de 2018.

Informaciones oficiales fijaron en 3,25 por ciento el crecimiento económico en los primeros nueve meses del actual año, lo que confirma la contracción y respalda el vaticinio de la institución financiera estadounidense.

La ralentización del comercio mundial tiene un impacto mayor al esperado en la economía del orbe, mientras que el gasto en infraestructuras, que se perfilaba como un dinamizador del país centroamericano para este año, está limitado por el deterioro de las finanzas públicas, opinó el Banco de América.

Esa entidad consideró, además, que el efecto positivo de la puesta en funcionamiento de la mina de cobre Donoso y las medidas de estímulo económico, chocan contra un comercio global debilitado y una política fiscal limitada.

En medio de la publicitada austeridad como línea del autollamado 'buen gobierno' el diario La Prensa publicó cifras oficiales las cuales revelaron que el monto de salarios en la actividad estatal se elevó a tres mil millones de dólares entre enero y septiembre de este año, seis por ciento superior a igual período de 2018.

A este ritmo, en 2019 los sueldos representarán el 17 por ciento del presupuesto general del Estado, lo que en parte explica el incremento del déficit fiscal, pues mientras el gasto crece, los ingresos al Tesoro son menores, señaló el rotativo.

La economía de Panamá, eminentemente de servicios, depende de los vaivenes del mundo en sus proyecciones, en tanto hacia lo interno la corrupción administrativa y la desestabilización que generan políticas quinquenales adjunta a los gobiernos, impiden una proyección de país. El 'milagro' chileno salió a la luz con las recientes protestas populares y tal vez corresponda su turno de descubrir el intríngulis del 'milagro' panameño que llevó al país a renta alta y al sexto más desigual del mundo, señalaron estudiosos.

Algunos analistas locales consideran que colapsó el modelo post invasión estadounidense de 1989, otros se aferran en el apoyo a reformar lo existente con la intención de parches para soluciones puntuales. Mientras, crece el clamor popular por una constituyente que refunde la nación.

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