Miguel Díaz-Cane (Archivo)

LA HABANA, 13 jul (Xinhua) -- El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, pronosticó este sábado que la economía de la isla crecería "ligeramente" este año, a pesar de la arreciada hostilidad de Estados Unidos.

"En el presente año, aún en el ojo del huracán de las adversidades que el enemigo concibió para asfixiarnos, la economía cubana puede crecer ligeramente", dijo el mandatario al clausurar una sesión ordinaria de la Asamblea Nacional (parlamento unicameral).

En la sesión, a la que asistió el ex presidente y primer secretario del Partido Comunista, Raúl Castro, Diaz-Canel informó que la economía creció un 2,2 por ciento el pasado año frente a una cifra preliminar de 1,2 por ciento, lo que significa que "será más difícil alcanzar" el pronóstico de llegar este año hasta 1,5.

Hace unas semanas, la Administración de Donald Trump colocó en una lista negra a más de un centenar de empresas cubanas, impuso restricciones de viaje más estrictas a los ciudadanos estadounidenses para ir a Cuba y puso en pleno vigor la ley Helms-Burton, de 1996.

Esa legislación, cuyo Título III había sido aplazado por sucesivos Gobiernos estadounidenses durante 23 años, permite a los ciudadanos norteamericanos demandar a las compañías extranjeras que usan propiedades nacionalizadas a partir de 1959 por la Revolución Cubana.

En la sesión parlamentaria del sábado, los diputados aprobaron una nueva Ley Electoral que modifica la estructura gubernamental con la aparición de la figura de un primer ministro y de gobernadores e intendentes provinciales designados por las asambleas municipales.

"La Ley es un mandato expreso de la Constitución respaldada por la mayoría de los ciudadanos en referendo popular el 24 de febrero", dijo el secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta, al presentar la norma ya puesta en vigor.

El fallecido ex presidente Fidel Castro (1926-2016) fue primer ministro de Cuba de 1959 a 1976, fecha en que ese cargo desapareció en una nueva Constitución.

Castro pasó entonces a ser electo como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros desde 1976 al 2008, sustituido hasta el 2018 por su hermano Raúl, quien entregó el poder a Díaz-Canel, el pasado año.

La nueva legislación recupera los cargos de presidente y vicepresidente de la República, que serán elegidos entre los diputados para un mandato de cinco años y un máximo de dos periodos consecutivos.

Además reduce el número de parlamentarios de la Asamblea Nacional a 474 diputados, desde los 605 actuales, mientras que el Consejo de Estado disminuirá de 31 a 21 miembros.

Cuba, con 11,2 millones de habitantes, tiene 168 municipios, los cuales estarán representados por al menos dos diputados en el Parlamento.

Díaz-Canel adelantó que la elección del presidente de la República será en octubre y antes de fin de año la del premier y del Consejo de Ministros, para lo cual los legisladores escogieron un Consejo Electoral Nacional de 21 miembros.

El parlamento cubano también aprobó una Ley de Símbolos Nacionales, normativa que busca "flexibilizar los usos, pero mantener el debido respeto a los símbolos nacionales en el sentido de la consideración y deferencia que merecen por representar la nación y toda su historia".

También se aprobó una Ley de Pesca, primera de su tipo en la isla y que regula la pesca y abre la puerta a la conformación de cooperativas en esa actividad.