MÉXICO, 7 jul (Xinhua) -- La Alianza del Pacífico (AP) está probando ser un catalizador de la integración regional en un entorno global marcado por la incertidumbre y con un perfil abierto a las adhesiones para enriquecer al mecanismo, consideraron expertos mexicanos.

Para el socio fundador de la consultora Ansley, Juan Carlos Baker, el acercamiento que han tenido más de 50 países a Chile, Colombia, México y Perú, los fundadores de la AP, representa una clara muestra del alto grado de relevancia de la iniciativa, que comenzó actividades en 2011.

"Creo que el interés de varios países para acercarse a la AP es una señal de la importancia que esta plataforma tiene como catalizador de la integración regional, especialmente en tiempos de incertidumbre", indicó Baker.

El también exsubsecretario de Comercio Exterior del gobierno mexicano agregó que "sin duda la puerta está abierta a que miembros adicionales se adhieran, pero eso tendrá que darse bajo las condiciones y tiempos que los cuatro miembros fundadores decidan".

La creación de las figuras de "Estado Asociado" y "Estado Observador" dentro de la AP son precisamente ejemplos de la intención del mecanismo por ampliar su membresía, sin tener que tomar todos los compromisos que un miembro pleno tiene, indicó Baker.

La iniciativa tiene actualmente a 57 países con el estatus de observadores, mientras que Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Singapur y Ecuador están considerados como "Candidatos a Estado Asociado", y se han desarrollado varias rondas de conversaciones para formalizar su ingreso, mientras la República de Corea también ha manifestado su interés por ser asociado.

La Alianza del Pacífico celebró este sábado su XIV Cumbre Presidencial en la capital peruana, Lima, y pidió trabajar de manera conjunta para combatir al proteccionismo, la corrupción y el cambio climático, que afecta al mundo entero.

Tras la cumbre, los cuatro integrantes plenos del bloque firmaron la "Declaración de Lima", en la que manifestaron su convicción por continuar promoviendo el libre comercio que contribuye a generar mayor competitividad y desarrollo inclusivo de los países que integran este mecanismo regional.

Baker espera que los avances de la AP puedan darse en dos sentidos, uno de ellos con la ratificación de los miembros al llamado Mercado Integrado Latinoamericano (MILA) como "un punto único de acceso a inversión en renta variable", y en donde ya participan más de 700 empresas.

"Por otra parte, en materia de integración financiera, se deben seguir consolidando las acciones concretas para profundizar la integración de los mercados de capital de los cuatro países", dijo Baker.

Agregó que "estas acciones deben estar encaminadas a fortalecer los aspectos normativos y operativos; el apoyo a las mini, pequeñas y medianas empresas; la protección de los sistemas financieros ante los ciberataques; la implementación del Fondo de Infraestructura de la Alianza y el manejo de riesgos catastróficos".

Por su parte, la asociada estratégica de Comercio Internacional de la firma de análisis y asesoría SAI, Cristina Hernández, espera que en la AP puedan darse pasos más concretos hacia concluir las negociaciones con Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Singapur para diciembre de este año.

De acuerdo con la experta, también exfuncionaria de la Secretaría de Economía mexicana, habría otros países que podrían enriquecer al mecanismo, como Panamá y Costa Rica en América Latina, y China en Asia, los tres en el listado de observadores.

"No está cerrada la puerta, ni política ni jurídicamente, pero habría que ver si es factible porque también lo que requiere la figura de Estado asociado es que el primer paso para serlo es negociar un tratado de libre comercio de altos estándares y una elevada ambición", dijo Hernández.

Explicó que "para adherirse es un poco más complejo porque la Alianza del Pacífico es, más que un tratado de libre comercio, un proceso de integración en donde también hay libre movimiento de capitales, de personas, entonces es bastante profundo".

La Alianza del Pacífico se ha posicionado como el quinto mercado más grande del mundo y se ha convertido en el destino del 45 por ciento de la Inversión Extranjera Directa procedente de otros países latinoamericanos.

Colombia, Chile, Perú y México cuentan con un sólido mercado de consumidores, por encima de las 225 millones de personas.