BEIJING, 13 may (Xinhua) -- La ronda más reciente de conversaciones comerciales entre China y Estados Unidos terminó sin que se alcanzara un acuerdo, a pesar de que China ha mostrado la máxima sinceridad y ha cumplido sus deberes para resolver las fricciones.

La parte estadounidense debe asumir la completa responsabilidad del resultado. Cuando ignoró la sinceridad y acción de China, usó tácticas de cambiar radicalmente de idea e infligió la máxima presión sobre China en la negociación, eso constituyó una política de típica intimidación comercial.

Aunque China se encuentra bajo una gran presión, defenderá firmemente sus intereses nacionales clave, salvaguardará los intereses fundamentales de su pueblo y nunca cederá en cuestiones de principios.

Por otro lado, China está abierta a la consulta y a la cooperación. Sobre la base del respeto mutuo, la igualdad y los beneficios mutuos, siempre hará esfuerzos para resolver las cuestiones comerciales bilaterales en la dirección correcta.

A lo largo del año pasado, Estados Unidos encendió y escaló las fricciones comerciales con China, lo cual perjudicó severamente las relaciones comerciales bilaterales de larga tradición y obstaculizó el crecimiento económico global.

Es prudente ver a las relaciones entre China y Estados Unidos a través de los lentes de la historia. En los 40 años de relaciones diplomáticas entre China y Estados Unidos, los reveses que ocurrieron en este trayecto no impidieron que las relaciones bilaterales avanzaran. El tiempo ha demostrado que la cooperación es la única opción correcta para ambas partes.

Para quienes provocaron la guerra comercial, el conflicto no puede resolver ningún problema sino que implica que se den un tiro en el pie. Infligir la máxima presión sobre China no funcionará. Más bien, conducirá a la consulta a ninguna parte.

El camino a la grandeza está lleno de dificultades. Al enfrentar los riesgos y desafíos provocados por las fricciones comerciales entre China y Estados Unidos, China conservará la calma, mantendrá la compostura y avanzará.

China, cuya producción económica supera los 90 billones de yuanes (13,24 billones de dólares) y cuyo PIB per cápita se acerca a los 10.000 dólares, junto con su amplia resiliencia y gran potencial económico, es lo suficientemente fuerte como para soportar cualquier choque y riesgos externos.

El problema comercial entre China y Estados Unidos podría ser resuelto efectivamente a lo largo de la vía correcta sólo cuando cada una de las partes respete los intereses clave de la otra y ambas se reúnan a mitad de camino sobre la base del respeto mutuo, la igualdad y el beneficio mutuo. Fin