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En la era de la inteligencia artificial, la respuesta al futuro más optimista podría residir en redefinir el trabajo como tal

Santo Domingo, Marzo de 2019 - ¿Qué pasaría si movemos el tiempo, el esfuerzo y la atención diaria de los empleados lejos de las tareas estandarizadas, transaccionales, de marcar con X, para que en su lugar se concentren en actividades de mayor valor, del tipo que las máquinas no pueden replicar con facilidad? ¿Y si los dejamos hacerlas de manera que involucren sus capacidades humanas para crear más y más valor? La verdad es que nuestras anticuadas visiones de lo que es el trabajo están reforzadas y amplificadas por estructuras institucionales que van más allá de las individuales. Cambiar la esencia del trabajo que la gente hace es tremendamente retador.

Las conversaciones sobre el futuro del trabajo a menudo solo aumentan la presión de continuar en el viejo camino hacia la eficiencia y la reducción de costos. Una conversación típica se orienta en un puñado de opciones para las compañías: inteligencia artificial y robótica para automatizar las tareas rutinarias y eliminar tantos empleados como sea posible; readecuar las habilidades de los funcionarios para que puedan hacer con eficiencia otras tareas rutinarias que aún no se han automatizado; o aumentar los trabajadores para que realicen más tareas rutinarias, con más rapidez y precisión. Un cuarto tema común de conversación es quién hará el trabajo y dónde, pero esta discusión a menudo se expresa en términos de cambiar las mismas tareas rutinarias a otras para reducir los costos laborales. Parece que mientras los ejecutivos y los líderes intelectuales se involucran en una rica conversación sobre el futuro del empleo, pocos se preguntan lo más elemental y básico respecto a qué debería ser el trabajo.

La esencia de redefinir el trabajo es orientar el tiempo, el esfuerzo y la atención de los empleados de la ejecución de tareas rutinarias a la identificación y el abordaje de problemas y oportunidades hasta ahora inadvertidos. Si bien la automatización puede ser clave para liberar la capacidad de los trabajadores para hacer este tipo de trabajo, no se trata simplemente de automatizar a los empleados o de aumentar la tecnología. No se trata de cambiar la composición de la fuerza de trabajo, de readecuar las habilidades o de subir el nivel de las personas para que trabajen en cualquier cosa. No se trata de colocar más cajas de sugerencias para los empleados, 20% de tiempo o centros de innovación y emprendimiento en el trabajo. Redefinir el trabajo significa identificar y orientar los problemas y las oportunidades que han sido inadvertidos, para todos y a todos los niveles, todo el tiempo, incluida y especialmente en la primera línea.

Durante tres décadas el sistema de producción de Toyota demostró no solo el potencial de creación de valor que reside en los empleados de primera línea, sino también como lo "inadvertido" es un aspecto clave para redefinir el trabajo. Enfocarse en lo inadvertido significa imaginar soluciones que todavía no existen para necesidades que aún no han emergido. Resolver problemas no rutinarios y buscar nuevas oportunidades debería ser una gran y creciente porción de la carga de trabajo, no solo una pequeña pieza de un pastel de trabajo grande y tradicional. Suponiendo que las necesidades y las aspiraciones son ilimitadas, cada empleado podría trabajar para crear más y más significado y valor. Si se comprende bien esto y se encuentran maneras de despertar más creación de valor, se podría beneficiar más al reclutar más empleados que al buscar la manera de reemplazarlos por robots.

Ahora usted podría estar pensando ¿Cuál es la diferencia? Nuestros empleados ya identifican problemas y desarrollan nuevos productos. Hacemos prototipos rápido. Hacemos mejora continua. Por supuesto, muchos empleados actualmente se involucran en algunas de estas actividades. Pero su trabajo principal (en lo que gastan la mayoría de su tiempo) probablemente sigue siendo una rutina, tareas predecibles. Hay muchos ejemplos de compañías que tratan de dar a sus empleados espacio para trabajo no estructurado y creativo, mediante iniciativas diseñadas para alimentar la pasión, estimular la innovación o mejorar el involucramiento. Pero los beneficios son limitados, porque el nuevo trabajo se agrega a las listas diarias de cosas por hacer y a menudo es exprimido por las tareas de rutina más sensibles al tiempo, en lugar de una redefinición fundamental del trabajo en sí mismo.

Una forma de que los empleados identifiquen y aborden efectivamente problemas y oportunidades inadvertidas es cultivar y usar sus capacidades humanas para identificar, resolver, implementar y repetir actividades. Por ejemplo, ellos pueden usar la empatía para comprender el contexto en el cual un cliente emplea un producto y encuentra problemas. Pueden usar la curiosidad y la creatividad para elegir y usar herramientas que exploren las causas raíz, las reúna y las analice. Pueden usar la imaginación para dibujar analogías de otros campos, intuir interacciones y relaciones y ver soluciones potenciales que han permanecido en zonas oscuras. Pueden improvisar un proceso, retocar su comportamiento e interacciones con herramientas para ver si obtienen mejores resultados o si logran hacerlo más rápidamente con las condiciones presentes. La clave es abordar problemas y oportunidades de manera flexible. Si no ponemos en práctica esas capacidades humanas en el trabajo de resolución de problemas y desarrollo de soluciones, el trabajo podrá cambiar, pero las organizaciones no comprenderán el potencial de esta oportunidad para reenfocar sus recursos más valiosos.

Otro atributo clave de esta visión del trabajo es su continua evolución. Los abordajes de identificación y solución de problemas a menudo se emplean para arreglar un proceso, corregir una desviación, eliminar una ineficiencia, con el objetivo de retroalimentarse en un trabajo más estructurado y minuciosamente definido, en el que aflojar la estructura es solo una medida temporal para hacer avanzar los procesos. Pero el futuro del trabajo no debería ser simplemente involucrar a los empleados en una única revisualización de su labor, sus procesos y prácticas, moviendo a la empresa y a los empleados de un estado anterior a uno posterior, en cuyo punto volverían al modo de la rutina. En su lugar, la creativa e imaginativa identificación de problemas/oportunidades sería su trabajo principal. Eso significa identificar oportunidades, resolver problemas, desarrollar soluciones e implementaciones sostenidas y creativas; el trabajo enfocado en crear más valor de forma continua para los clientes externos e internos, proveedores, socios y demás.

Algunos nuevos puestos de trabajo:

Ingeniero gemelo digital

El poder digital cada vez más rápido, una proliferación de sensores y el crecimiento exponencial en la habilidad de conectarse con datos a través de la organización y más allá es lo que alimenta el crecimiento de los gemelos digitales (representaciones virtuales de productos creados con software 3D). Los ingenieros gemelos digitales crean estas representaciones virtuales para probar cómo operan e interactúan los productos conectados al internet de las cosas dentro de su entorno a través de su ciclo de vida. Desde motores a reacción hasta pisos de tienda o incluso fábricas enteras, ellos hacen posible ver virtualmente dentro de cualquier activo físico que puede ubicarse en cualquier lugar y así ayudan a optimizar su diseño, monitorear su desempeño y predecir el mantenimiento.

Gestores de plataforma de movilidad

Los gestores de la plataforma de movilidad supervisan una red integrada de transporte de la ciudad, asegurando el movimiento ininterrumpido de personas, vehículos y bienes. Durante el tráfico diario, ellos visualizan la información, monitorean la demanda y el suministro a través de varios modelos de transporte, emplean un sistema potenciado por inteligencia artificial para optimizar las rutas y los precios e intervienen cuando se requiere un criterio humano.

Oficial de redireccionamiento criminal

Los oficiales de redireccionamiento criminal ayudan a reducir las poblaciones carcelarias al reenfocar la justicia criminal hacia reformar y rehabilitar. Utilizando tecnologías habilitadoras y su conocimiento sobre comportamiento humano para alcanzar resultados superiores, los oficiales de redireccionamiento criminal trabajan con delincuentes no violentos y de bajo riesgo a quienes se les permite vivir en sus casas y trabajar en vez de permanecer encerrados en prisión. Un conjunto de herramientas digitales ayuda a los oficiales a monitorear la ubicación física de cada individuo, la cercanía con otros criminales, el uso de drogas o alcohol, así como lazos con la comunidad, la familia y el empleo, con el fin de asegurar el cumplimiento de los requerimientos del programa. Aparte de monitorear el tiempo servido, los oficiales de redireccionamiento criminal dotan a los delincuentes con las habilidades necesarias, los recursos y comportamientos para reintroducirse en la sociedad de manera exitosa y prevenir la reincidencia.

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