Por Javier Ureta

MADRID, 11 ene (Xinhua) -- La situación económica de las familias españolas se mantendrá en 2019 a un nivel similar al del pasado año y el desempleo seguirá siendo uno de los grandes problemas, consideró este viernes José Ignacio Sánchez Galán, economista y profesor de la prestigiosa escuela de negocios EAE Business School de Madrid.

"Aunque crezcamos menos, seguimos por encima de la media de la Unión Europea (UE), que está en el 1,9 por ciento. Este año va a ser más o menos similar al anterior, que nadie espere un varapalo como el que hubo hace siete u ocho. Todo se va a mantener igual, aunque vamos a seguir con la sensación de que estamos en una situación complicada", advirtió.

El experto se refería así a la decisión tomada ayer por el Gobierno español de bajar la previsión de crecimiento para este año del 2,3 al 2,2 por ciento.

Sánchez Galán recalcó que la macroeconomía española tiene varios frentes abiertos y el principal es luchar contra el desempleo, que cerró 2018 en el 14,55 por ciento de la población y afectó a más del 33 por ciento de los jóvenes, según los últimos datos publicados por el Ejecutivo.

"Tenemos un problema muy grande con el desempleo. Actualmente, la tasa de paro es una de las más altas de la UE y muchos de los empleos de larga duración son precarios", recalcó el economista.

En este sentido, señaló "la paradoja" de que "la mejor forma de que crezca la economía es creando empleo, pero este no se generará si la economía no crece más del 2,6 por ciento, algo que no va a pasar".

"No podemos usar parches, necesitamos reformas estructurales. Esto significa un cambio de fondo, no de forma, que rompa con este mercado de trabajo precario", comentó.

En este sentido, dijo, "tenemos que intentar que las pequeñas y medianas empresas puedan acudir al mercado laboral en mejores condiciones de lo que lo hacen actualmente gracias a ayudas, subvenciones e intentos de impulsar medidas alternativas como nuevos puestos de trabajos relacionados con el I+D".

Otro de los caballos de batalla será la deuda pública, que actualmente ronda el 95 por ciento de su PIB, lo que coloca a España como el undécimo país del mundo en este indicador, según un estudio de EAE citado por Sánchez Galán.

La deuda pública del conjunto de la UE ronda el 80 por ciento y de momento, a juicio del economista, España "no ha sabido cómo financiar" la suya.

"No deberíamos hacerlo a base de impuestos que ahoguen al consumidor", subrayó.

También recalcó el "crecimiento no sostenido" o "irregular" que ha experimentado la economía en sus tres sectores y que puede dar lugar a desigualdades sociales.

España, dijo Sánchez Galán, es un país fuertemente enfocado al sector terciario o servicios, que según los datos del Instituto Nacional de Estadística, suponía en 2017 el 66,4 por ciento del PIB, mientras el sector secundario o industria registraba el 21,6 por ciento y el sector primario aglutinaba el 2,59 por ciento.

"Tenemos un sector industrial con una tasa de actividad del 58 por ciento, muy por debajo de la media europea, que llega al 70 por ciento. Poseemos un sector agrícola boyante y potente que todavía no se ha impulsado porque hay una desertización continua en nuestros pueblos y en el ambiente rural. España sufre una terciarización excesiva", apuntó.

También se refirió la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que "sin duda influirá en la ralentización económica de Europa y, por tanto, de España".

"Es un choque entre la potencia que más ofrece y la potencia que más demanda. Sin embargo, si China consigue liberalizarse de este conflicto puede ayudar a la economía española", incidió. Fin