Washington, 11 ene (PL) El índice de precios al consumidor en Estados Unidos disminuyó 0,1 por ciento en diciembre pasado, tras quedar sin cambios el mes anterior, informó hoy el Departamento de Trabajo.

Considerado el mejor desde marzo último, ese comportamiento estuvo en correspondencia con los pronósticos de los expertos en el tema, divulgaron informaciones periodísticas.

La caída en los costos de la energía, debido al descenso en los valores de la gasolina, incidió de manera directa en el resultado más reciente, sostuvo el reporte oficial.

Por otra parte, mostró que la inflación interanual se ubicó en 1,9 por ciento, tres décimas menos que el dato de noviembre.

El pasado 19 de diciembre, la Reserva Federal (Fed) estadounidense incrementó las tasas de interés a un rango de 2,25 a 2,5 por ciento después de los debates en su último encuentro de 2018 sobre política monetaria.

Tal esperado ascenso de un cuarto de unidad porcentual, al cual se opuso el presidente norteamericano, Donald Trump, siguió a los realizados de la misma proporción en marzo, junio y septiembre.

Para 2019, la Fed pronosticó dos incrementos y señaló que el ciclo de endurecimiento monetario estaba llegando a su fin en momentos de volatilidad en los mercados financieros y desaceleración de la economía mundial.

A juicio del Banco Central, que se distingue por sus propias decisiones y tomó la última por unanimidad de los integrantes de la junta directiva, la economía de Estados Unidos está creciendo a un ritmo sólido y el mercado laboral sigue fortaleciéndose.

Jerome Powell, presidente de la entidad, afirmó hace una semana que se carece de un camino predeterminado para subir las tasas de interés este año.

Seremos pacientes mientras vemos cómo evoluciona la economía, manifestó el titular ante la Asociación Estadounidense de ese sector.

En opinión de expertos, la determinación de realizar aumentos de un cuarto de punto porcentual cada vez a dichos indicadores tiene como objetivo evitar que la economía se sobrecaliente y empuje la inflación a un nivel demasiado alto.

Sin embargo, al mismo tiempo, las tasas más elevadas hacen que los préstamos sean más costosos para los consumidores y las empresas, y pueden reducir los precios de las acciones.

Como parte de los debates sobre cuándo podría llegar el fin de tales ascensos, Trump rechazó varias veces las decisiones de la Fed al mostrar su desacuerdo con esa alternativa y considerar que el organismo podría interrumpir la recuperación económica.

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