Buenos Aires, 8 nov (PL) La devaluación reciente del peso en Argentina aparejado a la inflación impactaron en el poder adquisitivo de los sueldos de los trabajadores que, casi al cierre del año, siguen peleando por rediscutir acuerdos salariales.

Según un reciente estudio del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el poder de compra de los asalariados bajó hasta 14 por ciento y varios sectores no escaparon a la situación.

El Centro elaboró un informe que revela, además, que como resultado del cambio en la fórmula de la movilidad jubilatoria de diciembre de 2017, los haberes de jubilados y pensionados, asignaciones familiares y asignación universal por hijo sufrieron una sensible merma en el poder de compra.

De acuerdo con la fuente, las negociaciones salariales, conocidas en este país como paritarias, se resintieron en sectores como el metalúrgico, el comercio, la construcción, los estatales y gastronómicos con pérdida de poder adquisitivo desde el ocho a 14 por ciento, si se toma en cuenta los anteriores convenios de 2017-2018.

En el caso de la construcción, por ejemplo, el acuerdo original fue del 15,5 por ciento, primero a aumentar 10 por ciento en abril y otro cinco acumulativo en agosto de 2018. Al final por el efecto económico se realizó otra actualización que implica un aumento del cinco por ciento en septiembre, en noviembre y tres en enero de 2019 acumulativos.

El CEPA concluyó que la Remuneración Normal y Permanente perdió en promedio casi 11 por ciento de poder adquisitivo al comparar 2018 en relación con el promedio 2015. Si se considera el valor final de la serie, la pérdida asciende a 21,3 por ciento, reflejó la fuente.

mgt/may