SHIJIAZHUANG, 16 abr (Xinhua) -- En una vasta granja de la provincia norteña china de Hebei, los pollos corren por todas partes, libres, aleteando y a veces trepándose a las ramas de los arbustos. Pero, aparte de no vivir encerrados, estos pollos tienen algo aún más especial, y es que cada uno de ellos lleva una pulsera electrónica en la pata.

Al igual que los rastreadores de actividades que mucha gente porta hoy en día, los pollos de corral del distrito de Wuyi llevan pulseras que cuentan sus pasos, lo que permite determinar cuándo están listos para ser ofrecidos en el mercado.

"No los vendemos hasta cuando completan más de un millón de pasos, lo que toma aproximadamente 160 días", dice He Xiaofei, gerente de la granja.

Caminar fortalece los músculos de los pollos, lo que a su vez le da un mejor sabor a la carne. Alrededor de 10.000 pollos pasean por las 14 hectáreas de la granja, y todos son alimentados exclusivamente con alimentos naturales.

Esta granja avícola es un proyecto de reducción de la pobreza apoyado por el gobierno local, y es además una plataforma de compras en línea del gigante del comercio electrónico JD.com.

Wuyi es uno de los distritos más pobres de China, con tierras áridas y alcalinas. Más del 60 por ciento de sus habitantes pobres son ancianos, están enfermos o son incapaces de mantenerse a sí mismos.

Gracias a pequeños préstamos libres de intereses ofrecidos por JD.com, los lugareños pueden "adoptar" un cierto número de pollos y recibir dividendos después de que estos son vendidos. Algunos de ellos también trabajan a tiempo parcial en la granja.

El gobierno paga un seguro para las aves, garantizando así los beneficios de los "inversionistas".

El año pasado, Li Xisheng, de 76 años, pidió un préstamo de 4.500 yuanes (716 dólares) para hacerse cargo de 100 pollos. Cuando los animales estuvieron listos para el mercado, JD.com le pagó 10.000 yuanes. Deduciendo el reembolso del préstamo y los gastos de administración de la granja, como agua, electricidad y sacrificio, Li ganó 3.000 yuanes.

"Los pollos han cambiado mi vida", asegura Li, y añade que con sus ganancias acaba de comprar un triciclo eléctrico.

Los pollos, que se venden listos para cocinar, gozan de gran aceptación, a pesar de que cuestan entre 168 y 188 yuanes cada uno, es decir tres o cuatro veces más que el precio normal de un pollo en el supermercado. Los compradores han dejado más de 14.000 comentarios en la plataforma en línea de JD.com, la mayoría de ellos en referencia a su "delicioso" sabor.

El creciente grupo de ingresos medios de China ha creado y está ampliando un lucrativo mercado para los productos agrícolas de alta calidad, atrayendo a reputados inversionistas como Alibaba y NetEase. Ambas compañías ya cuentan con granjas de cerdos criados en libertad.

Liu Wei, vicealcalde de Wuyi, dice que la granja de pollos beneficia a los aldeanos pobres y también a los grandes negocios. Desde marzo de 2016, el proyecto ha ayudado a más de 400 familias a salir de la pobreza, y este año dará inicio a una nueva vertiente, el turismo, para lo cual han sido construidas nuevas instalaciones.

"Se espera un incremento en los ingresos, lo que se traducirá en más personas escapando de las garras de la pobreza en este mismo año", vaticina Liu. Fin