Por Willey Peñuela

CARACAS, 12 abr (Xinhua) -- El criptoactivo venezolano "Petro" ha recibido más de 200.000 intenciones de compra provenientes de 133 países, por un monto inicial de 5.025 millones 181.787 dólares desde su preventa en febrero pasado, informó el gobierno de Venezuela.

A juicio del sociólogo y especialista en tendencias digitales, Carlos Rivas, el Petro, criptoactivo sustentado en petróleo contenido en territorio venezolano, ha tenido una buena acogida entre los entusiastas de las criptomonedas.

"La mayoría de los gobiernos del mundo limita y regula el uso y alcance de los criptoactivos; en contraste, el gobierno de Venezuela promueve su uso y eso genera buenas expectativas", dijo a Xinhua el también especialista en Big Data y Data Mining.

A juicio de Rivas, el Petro ha estado acompañado de una serie de modificaciones no previstas que han generado algunas dudas.

"El hecho de anunciar en el White Paper que el token del Petro saldría a través de la plataforma de Ethereum y que más adelante se emitiera con la plataforma de NEM no fue bien visto", consideró el experto.

Para Rivas, las prestaciones de la plataforma NEM "son bastante buenas"; sin embargo, a su parecer "lo que generó cierto ruido en la comunidad, fue el incumplimiento del White Paper".

A pesar de lo anterior, Rivas cree que "el Petro sigue siendo un criptoactivo bastante atractivo para los inversores".

Para el especialista, si las intenciones de compra se concretan en los próximos días, el gobierno venezolano dispondrá de ingresos adicionales que, si son invertidos en áreas vitales (insumos agrícolas e industriales), podrían implicar un efecto positivo en la economía antes de finalizar el año.

Los voceros del gobierno de Venezuela han declarado en días pasados que el Petro significa una revolución del mercado mundial, y que puede traer implicaciones significativas para todo el sistema de transacciones a nivel global.

Hace semanas, a mediados de marzo, el presidente estadounidense Donald Trump, emitió sanciones contra el criptoactivo venezolano, prohibiendo a ciudadanos estadounidenses y demás residentes en Estados Unidos realizar transacciones con el Petro.

Al respecto, el presidente venezolano Nicolás Maduro, dijo que Trump "tiene miedo" por las implicaciones internacionales que puede llegar a tener la iniciativa venezolana.

Consultado por Xinhua sobre la implicación que puede llegar a tener el Petro para el sistema internacional de transacciones, Rivas explicó que "los bancos hacen dinero con el dinero ajeno".

"Si de la noche a la mañana la humanidad empieza a intercambiar bienes y servicios a través de las plataformas descentralizadas del 'blockchain' (cadena de bloques), entonces esos bancos perderán su hegemonía como agentes de intermediación", detalló Rivas.

Para el experto, el Petro se inscribe en una lógica contra la hegemonía de la banca mundial, al tiempo que cree que forma parte de todas estas criptomonedas que poco a poco hacen del dólar y las monedas fiat "algo obsoleto".

Rivas puntualizó que la mayor parte de las transacciones petroleras se hacen con dólares, y en consecuencia se está consumiendo parte de la emisión ilimitada de billetes de la Reserva Federal de los Estados Unidos.

Es decir, "si las transacciones no se hacen con dólares, la Reserva Federal tendrá problemas con sus papeles", dijo Carlos Rivas.

El entrevistado cree que el petro y las criptomonedas forman parte de una alternativa a esa lógica contra la hegemonía del aparato financiero, pero cree que "desmontar ese paradigma tomará su tiempo" aunque considera ya es indetenible la caducidad de ese mecanismo.

Sobre los retos que tiene el Petro de cara al futuro, el especialista considera que debe garantizarse un principio fundamental: libre convertibilidad. "Este criptoactivo tendrá éxito si y sólo sí su intercambio es libre y no está sujeto a regulaciones", afirmó.

Para Rivas, ello supone tasas libres de intercambio no fijadas arbitrariamente y ningún tipo de restricciones para su movilidad.

"En tanto se cumplan con esas condiciones estaremos hablando de un criptoactivo y no de un bono", dijo Rivas.

Por otro lado, el experto cree que Venezuela debe apostar al desarrollo de todo un ecosistema tecnológico asociado al Petro, para que tenga éxito el mecanismo ideado por el gobierno nacional.

"El Petro nace como un Token a través de una plataforma prestada, pero antes de finalizar el año debe crear su propia plataforma, debe contar con un blockchain propio" , dijo.

El presidente Maduro anunció en días pasados que tiene la idea de emitir otro criptoactivo venezolano pero sustentado en oro, al cual llamaría "El Petro Oro".

Para Rivas, "es una idea genial". Considera que la decisión consolidaría la tendencia de los criptoactivos respaldados en activos tangibles y "le permitiría al gobierno monetizar buena parte de sus recursos estratégicos".

Sin embargo, el experto llama a la prudencia: "Si la plataforma propia del Petro no se desarrolla o consolida previamente, este nuevo criptoactivo no generará el mismo interés. No puedes desarrollar algo nuevo si previamente no consolidas lo que ya tienes".

Sobre las sanciones emitidas por el gobierno de EEUU contra el Petro, Rivas cree que las sanciones no derrumban el proyecto, pero sí tienen un efecto negativo.

Explicó que, como toda sanción, la medida de Trump busca limitar la provisión de liquidez, uno de los factores más importantes para todo proyecto de criptoactivos.

"El Petro necesita ser inscrito en varias casas de cambio para garantizar su libre convertibilidad; con las sanciones, ya una casa de cambio anunció que no trabajará con el Petro para evitar inconvenientes con las autoridades", dijo Rivas.

Sin embargo, a juicio del especialista en tendencias digitales, técnicamente el gobierno de Estados Unidos no puede bloquear las operaciones.

"Las plataformas de 'blockchain' no pueden ser afectadas por gobiernos; por ello, operará la coacción y la intimidación, pero el Petro seguirá circulando libremente; hay muchos actores económicos en el resto del planeta dispuestos a aceptar el Petro como medio de pago", concluyó Rivas. Fin