El director ejecutivo de CropLife Latin America Centroamérica y el Caribe declaró que el crecimiento de la población mundial, el cambio climático, la pérdida de tierra cultivable, la demanda de energías alternativas y la baja tasa de crecimiento de la productividad en la agricultura, son retos de la alimentación para el 2050.

El ingeniero Martín Zuñiga explicó que para alimentar la población del mundo en el 2050 se necesita que la productividad de los principales granos y cereales aumente a una tasa anual de 2.4%.

No obstante, dijo, que los datos recolectados por el informe de Ray, Mueller y Foley, de la Universidad de Minnesota, en 13.500 unidades productivas de todo el mundo, muestra que, entre 1989 y 2008 (20 años), la productividad de los principales granos y cereales fue maíz 1.6%, arroz 1.0 %, trigo 0.9 % y soya 1.3 %.

Zúñiga dio una charla sobre los retos de la alimentación mundial para 2050 a estudiantes de agronomía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), auspiciada por Afipa.

Previo a la actividad, Zúñiga, quien fue acompañado del presidente de Afipa, Ramón Castillo, entregó un libro al decano de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la UASD, doctor Modesto Reyes.

El ejecutivo de CropLife Latin America también explicó que la crisis mundial del agua limita la producción y las plagas son hoy más virulentas que en el pasado, generando pérdidas cuantiosas si no se aplican manejos integrados de plagas que minimicen estos daños.

Dijo que es ahí donde Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Productos Fitosanitarios Agrícolas (Afipa) y CropLife Latin America en representación de la industria de investigación y desarrollo de los cultivos juega un papel fundamental fomentando las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y una eficiente práctica de Manejo Integrado de Plagas (Mip).

El ejecutivo de CropLife Latin America recomienda invertir en investigación, desarrollo y extensión agrícolas públicos, y adoptar, personalizar y difundir tecnologías con una base científica.

Además, aumentar la participación del sector privado en la agricultura y el desarrollo de infraestructura, así como cultivar alianzas para lograr el crecimiento agrícola sostenible y una mejor nutrición.