Por Friederike Marx y María Prieto (dpa)

Berlín, 11 ene (dpa) - El motor de la economía alemana se mantuvo a pleno rendimiento en 2017, año en que registró su mayor crecimiento de los últimos seis años y las arcas públicas lograron, por cuarto año consecutivo, ingresar más dinero de lo que gastaron, comunicó hoy la Oficina Federal de Estadística del país, Destatis.

El Producto Interior Bruto (PIB) de Alemania aumentó el pasado ejercicio un 2,2 por ciento, su mayor subida desde 2011, impulsado principalmente por el consumo privado, el aumento de las inversiones empresariales, las exportaciones y la evolución positiva del mercado laboral, que firma récords de ocupación.

En 2016, la expansión de la principal economía de Europa había sido del 1,9 por ciento.

De la buena marcha de la coyuntura germana se benefició también el fisco, que terminó el 2017 con un superávit récord del 1,2 por ciento del PIB. Por cuarto año consecutivo, el tesoro público recaudó a través de impuestos y de contribuciones sociales más dinero de lo que desembolsó, un total de 38.400 millones de euros (46.000 millones de dólares).

Este buen resultado se debe también el hecho de que Alemania se ve favorecida en la actualidad por los bajos niveles en los tipos de interés, que le permiten financiarse en los mercados de capital a precios más bajos.

Las cifras de crecimiento publicadas hoy, no obstante, son inferiores a las pronosticadas en diciembre por el Banco Central de Alemania, el Bundesbank, que preveía un aumento del 2,6 por ciento para 2017.

De cara al presente año, los analistas auguran que la ecomomía alemana siga creciendo por encima del dos por ciento. En diciembre, dos de los institutos económicos más prestigiosos de Alemania revisaron al alza sus pronósticos para 2018.

El instituto de investigación económica de Múnich IFO prevé que el PIB germano aumente hasta el 2,6 por ciento en 2018. Previamente los investigadores del centro pronosticaban un aumento de un 2,0 por ciento.

También el Instituto de Economía Mundial (IfW) corrigió su previsión de 2018 y espera un incremento de 2,5 por ciento, 0,3 décimas por encima de su pronóstico anterior.

"La economía alemana va viento en popa", sentenció recientemente el presidente del Instituto de investigación económica IFO, Clemens Fuest.