Por Juan Manuel Nievas

BUENOS AIRES, 15 ago (Xinhua) -- La rigidez de Estados Unidos en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) puede dejar a México como el país más perjudicado, coincidieron hoy expertos argentinos.

En una entrevista con Xinhua, los analistas de Asia Viewers, un equipo dedicado a la investigación de temas de Asia, se refirieron a las negociaciones que realizarán del 16 al 20 de agosto Estados Unidos, Canadá y México en Washington.

"Desde el comienzo de la campaña presidencial Donald Trump consideró la renegociación o salida de este acuerdo como el pilar de uno de los cambios profundos a realizar", dijo la economista Cecilia Peralta.

"Si bien los tres gobiernos intervinientes expusieron los temas a llevar adelante en las próximas reuniones, la administración estadounidense fue la que publicó el documento más extenso y con mayor detalle acerca de los cambios que propone realizar", lo cual hace pensar que las negociaciones se extenderán más de lo estipulado, señaló la experta.

"La centralidad de los cambios en las propuestas impacta de manera directa en la generación de empleo en las tres economías y desde allí se desprenden las propuestas de reforma. En el caso de México, el pacto comercial ha permitido un aumento de más de 400 por ciento en las exportaciones a Estados unidos, su mayor socio comercial", agregó.

Para Peralta, "el empleo y la balanza comercial serán uno de los principales puntos a tener en cuenta. En el caso de Canadá, los cambios que se plantearán estarán centrados en los estándares laborales, regulaciones ambientales, igualdad de género, derechos indígenas y mecanismo de resolución de controversias".

Por su parte, Martín Dukart dijo que para Estados Unidos "la renegociación es un asunto de alta prioridad y condiciona su permanencia en este bloque".

"Los tres capítulos más relevantes para la primera economía del mundo se centrarán en la generación de empleo, el déficit comercial, las medidas 'antidumping' (de defensa comercial) y el capítulo de solución de controversias", explicó.

Al referirse a qué tanto ha beneficiado TLCAN a América del Norte y a América Latina, Peralta dijo que "aunque desde el inicio del acuerdo, el objetivo principal era establecer una zona de libre comercio y favorecer la apertura comercial, el desborde del beneficio no ha impactado de forma directa a otros países de la región".

Sobre los sectores más susceptibles a cambiar, quitar o dejar del TLCAN, Andrés de Nichilo consideró que "en el caso de Canadá las industrias maderera, láctea y avícola serán de gran importancia y donde no querrán ceder a la hora de negociar".

"En el caso de México y Estados Unidos, el sector automotriz será uno de los sectores a tener en cuenta, así como también el sector energético y la industria azucarera", destacó.

Sobre qué país puede ser el más beneficiado con la renegociación y cuál el más afectado, Peralta dijo que "debido a su estructura productiva y a su posición competitiva con respecto a Estados Unidos, el actor que puede tener un resultado menos favorable seguramente sea México".

"El que va a optar por una posición negociadora, pero que tiene menos riesgos de cambiar su posición actual podría ser Canadá, la posición de este país ante una negociación es que todos ganen como bloque más que una disputa", afirmó.

"En el caso de Estados Unidos, su postura es más rígida y considera que la pérdida de empleo en muchos sectores es a causa de este tratado, por lo cual su postura de negociación es de ganar en algunos sectores o retirarse del bloque", precisó.

En síntesis, Peralta mencionó que "políticamente para Estados Unidos es cumplir con una promesa de campaña electoral y para México un desafío de cara a la próxima elección", en 2018.

"Habrá que esperar a ver cómo evolucionan las negociaciones, pero sí el bloque no logra llegar a acuerdos que sean armónicos para todas las partes es probable que se produzca una ruptura", añadió la economista.

Al abordar las consecuencias regionales, señaló que "la incertidumbre que se genera a partir de la política exterior del presidente Trump hacia México hace probable que éste último decida estrechar las relaciones con los países de Centroamérica".

México está entre los cinco principales inversionistas de los países de la región, incluso hay numerosas empresas mexicanas que se han beneficiado de expandir sus operaciones hacia Centroamérica y posteriormente se expanda hacia América del Sur, observó.

Trump reprocha que, desde que el TLCAN entró en vigor en 1994, la balanza comercial con México pasó de un superávit a registrar un déficit que, el año pasado, rondó 64.000 millones de dólares.

En sintonía con él, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos colocó la reducción del déficit comercial a la cabeza de la lista de sus 22 objetivos en la revisión del pacto con México y Canadá. Fin