AFP / Thomas Samson

Dos hombres observan unas pantallas en la Bolsa de París, el 24 de junio de 2016

A tres días de la primera vuelta de las elecciones francesas, los inversores son prudentes y observan con detalle los sondeos para anticipar un resultado que podría ser clave para el futuro de la zona euro.

"¿Quién gobernará? Esa no es realmente la cuestión (...). Lo que queremos medir es, ante todo, el riesgo para el euro", afirma a la AFP Samy Chaar, un economista del banco privado Lombard Odier, en Ginebra.

Los mercados temen una victoria de la candidata de extrema derecha Marine Le Pen, que defiende la salida del euro y de la Unión Europea tras un referéndum. Una hipótesis improbable, pero que si se hiciera realidad debilitaría la estructura europea.

La primera vuelta se celebra este domingo y la segunda, el 7 de mayo.

"Poner en duda el euro, la segunda divisa más utilizada en el mundo en términos de flujos comerciales y de ahorro, constituiría un grave riesgo para los inversores internacionales y sus clientes", pronostica Chaar.

Según Eric Brard, responsable mundial de gestión de tasas en Amundi, hasta ahora "no hay movimientos financieros de desconfianza ni de especulación".

Esta relativa tranquilidad se explica por la información que han ido recabando en las últimas semanas los bancos, los analistas y la prensa.

"En todo el mundo, los analistas examinan desde hace varias semanas los artículos de la Constitución francesa y los mecanismos electorales franceses", explica un 'trader' (un operador por cuenta propia) que pide anonimato.

Y los inversores se han dado cuenta de que "incluso si Marine Le Pen sale elegida, le sería muy difícil aplicar su política" de salida del euro debido a las barreras constitucionales y políticas, concluye Chaar.

- Prudencia y rigor -

AFP / Laurence Saubadu, Paul Defosseux

Los principales candidatos a la presidencial francesa

Por eso, "el ambiente está tranquilo en los mercados, pero la prudencia es de rigor porque no queremos que se repitan episodios como el Brexit o la elección de Donald Trump", que sorprendieron a un gran número de observadores, afirma a la AFP Christopher Dembik, responsable de investigación económica para Saxo Banque.

El resultado de la primera vuelta nunca ha sido tan incierto, con los sondeos dando un margen cada vez más ajustado entre los cuatro principales candidatos (Emmanuel Macron, Marine Le Pen, François Fillon y Jean-Luc Mélenchon).

Los inversores consideran un duelo entre Le Pen y Mélenchon como un "cisne negro", es decir, una hipótesis muy improbable pero que si se hiciera realidad tendría un impacto masivo en los mercados, según Dembik.

Algunos expertos mencionan el riesgo de "bank run", o pánico financiero, que designa una retirada masiva de depósitos bancarios por parte de los clientes, y "una degradación muy rápida de la nota (de la deuda) francesa".

Para intentar predecir el resultado electoral, cada uno tiene sus métodos. Además de seguir atentamente los sondeos, algunos especialistas observan las páginas de apuestas y otros analizan la audiencia de los candidatos en las redes sociales.

"Todo el mundo se prepara un poco de la misma manera", estima Chaar. "Sin cambiar necesariamente la estructura de los portafolios (de acciones) ponemos 'airbags' que no salen muy caros si todo va bien y que pueden generar beneficios si las cosas van mal", detalla.

Algunos inversores se centran más en las divisas consideradas fuertes, como el franco suizo. También están los que activan contratos de seguros para protegerse si los mercados financieros se tambalean.

Sin embargo, "hay un auténtico cansancio entre los inversores internacionales. Algunos nos dicen que es la última vez que invierten en euros porque están cansados de ver el euro en tela de juicio", asegura un 'trader'.