Santo Domingo, R. D,, 13 de junio, 2019.- Falleció este jueves la política y servidora pública Licelott Marte de Barrios, aquejada de cáncer en el Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat).

Entre los cargos que desempeñó se cuentan Secretaría de Relaciones Exteriores, presidenta de la Cámara de Cuentas (2008-2010). Diputada de la República en el periodo congresual 2002-2006 y regidora en el Distrito Nacional por el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) durante el periodo 1974-1978.

Padecía de cáncer y estaba recluida en Cedimat desde hace varios días.

Licelot nació el 30 de abril de 1934. Su padre, Santos Mélido Marte Pichardo, fue un militar de carrera que formó parte de la seguridad del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina, (1930 - 1961) y del presidente Joaquín Balaguer (1966-1978)

Estudió Derecho en la Universidad de Santo Domingo, realizó un curso en Derecho Internacional en la Sorbona, de París, Francia; curso para Estudiantes Extranjeros sobre Historia Americana, en la universidad de Columbia (EEUU). Cursó un posgrado en Derecho Tributario y otro en Seguros, en universidades dominicanas.

Licelot fue miembra de la Federación Nacional de Abogados (FIDA) (1958), abogada auxiliar de la Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo (1959), delegada alterna de la Misión de República Dominicana ante las Naciones Unidas (1966).

Además, fue delegada representante ante la Tercera Comisión en el XXII periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) y ante la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas, entre otras representaciones en ese órgano.

También fue una destacada dirigente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), y una colaboradora cercana del presidente de la República, Joaquin Balaguer.

Recibió reconocimientos de los gobiernos de España, Argentina, Chile, Francia y Colombia.

Por los derechos de la mujer

En su legado figura como una estampa importante sus esfuerzos en defensa de los derechos de la mujer.

Sostenía el criterio de que la igualdad jurídica del hombre y la mujer es consustancial a la vida humana.