El Observatorio Nacional Para Protección del Consumidor-ONPECO-considera que este 15 de marzo los consumidores debemos exigir productos inteligentes con piezas de reemplazo, que sean duraderos y sin obsolescencia programada como un reclamo para que todos contribuyamos en la construcción de un mundo en el que podamos vivir sin temor y con la certidumbre de que la vida seguirá en este planeta.

El ONPECO, entiende que debe crearse un código del consumidor donde estén contemplados los servicios públicos domiciliarios, los asuntos de salud y educación y otros derechos sociales contemplados en la Constitución de la República y las leyes del país.

El ONPECO cree que los organismos sectoriales y reguladores deben cumplir con el rol frente a los ciudadanos igual que como lo hacen frente a las empresas. Hay que recordar que la regulación es la potestad del Estado en el mercado con el propósito de reducir la asimetría en la relación entre proveedores y consumidores.

Existen muchas quejas en los servicios de salud, transporte, seguridad, por la facturación del servicio eléctrico, los combustibles y no se les da respuestas adecuadas a los ciudadanos en su relación con el mercado; lo consumidores.

El Observatorio Nacional Para Protección del Consumidor-ONPECO-considera también que el desafío de los consumidores globales está muy vinculado a las consecuencias del cambio climático, a la responsabilidad social de las empresas frente al cambio que deben realizar en los modelos de producción los cuales deben contribuir con el consumo responsable.

El modelo de producción para el libre mercado ha generado productos casi desechables, cuya materia prima tiene como base insumos contaminantes y amenazantes para el medio ambiente y la sobrevivencia de los seres humanos en el planeta como lo hemos hecho hasta hoy.

La práctica de una producción irresponsable ha creado lo que los expertos llaman el séptimo continente, conformado por islas de plásticos en los océanos como la que existe en la Costa del pacifico entre California y Hawái, la cual es considerada más grande que Francia, y otras islas en los distintos océanos.

El uso de los combustibles fósiles, el plástico, los productos desechables y las consecuencias de la obsolescencia programada han generado una gran contaminación en el planeta, que de acuerdo con la ultima alerta de expertos de la ONU, si no actuamos rápido, en los próximos 12 años habrá serias catástrofes en el mundo.

Se estima que para el 2050 habrá más plásticos que peces en los océanos y la vida en la tierra depende en gran medida de la vida en el mar y eso podemos evitarlo todavía.

En ese sentido los consumidores en este 15 de marzo debemos mirar más allá del día a día, tener una mirada estratégica de manera que las futuras generaciones encuentren un mundo amigable donde puedan disfrutar de los bienes con los que hemos sobrevivido.

La producción y el consumo sustentable son objetivos planteado por las Naciones Unidas en la agenda 20-30, por lo que desde ya debemos comenzar como consumidores a exigir de las grandes empresas comprometerse con la construcción de un mundo mejor, donde las materias primas puedan ser recicladas e integradas a la economía circular.

En ese sentido el ONPECO propone que los productos eléctricos y electrónicos sean seguros, duraderos, que entren al mercado con piezas de reemplazo y sin la obsolescencia programada para reducir los desechos y las emisiones de Dióxido de Carbono.

Los productos inteligentes están programados para una duración máxima de dos años, pero las empresas no dicen a donde van a parar los desechos que generan en ese tiempo. Las empresas debieran ellas mismas deshacerse de los desechos que producen y no dejarlo en el mundo como una basura más.