MLB- 12 de ago- Mike Trout es el LeBron del béisbol, sólo que, sin los anillos. Y con apenas tres juegos de postemporada en toda su carrera. Pero Trout sigue siendo el LeBron de su deporte, su estrella más grande desde hace ya varios años y uno de los mejores peloteros de todos los tiempos. El pasado viernes cumplió 29 años, una semana después de que él y su esposa le dieran la bienvenida al mundo a su primer hijo, un varón. La semana pasada, en su primer turno tras convertirse en padre, Trout conectó un jonrón. Dio un par más la noche del lunes contra los Atléticos, el segundo para poner arriba a los suyos en la pizarra en un juego que los Angelinos terminarían ganando por 10-9. El único momento en el que Trout parece reducir la velocidad en el terreno es cuando trota alrededor de las bases tras un bambinazo.

Trout se fue de 5-4 en dicho partido, anotó cuatro y empujó tres. Vaya noche. La mañana siguiente, sin embargo, volvió a levantarse en el último lugar de la División Oeste de la Liga Americana. Y los Angelinos, recordemos, ya han jugado más de un cuarto de su calendario en esta temporada recortada. Y sólo los Piratas y los Marineros, antes de comenzar la jornada del miércoles, tenían más derrotas en todo MLB. Si el playoff de 16 equipos fuese a empezar ahora mismo ? menos mal que no es el caso ? Trout quedaría fuera.

Por eso, uno quiere que lo que pasó el lunes contra los Atléticos sea el inicio de algo especial. De todas las cosas grandiosas que podrían pasar en esta campaña de las Mayores, si el béisbol logra completar su calendario, lo mejor de todo sería que Mike Trout al menos tuviera otra probada a octubre.

Trout necesita regresar al gran escenario del béisbol por segunda vez en su carrera. Sería su primera desde el 2014, cuando los Angelinos enfrentaron a los Reales en la Serie Divisional. Kansas City los barrió aquel año. Trout agotó 21 turnos en la serie y dio un hit, un jonrón. Eso fue todo. Un LeBron que se va a su casa cada año antes de que prendan las luces y se jueguen los encuentros más importantes. Y más vistos. Incluso Willie Mays, quien jugaba pelota con la misma intensidad y el mismo talento que tiene Trout (y que conectó un solo cuadrangular en postemporada, por cierto), llegó a la Serie Mundial cuatro veces en su carrera y ganó una con los Gigantes de Nueva York en 1954.

Si usted ama el béisbol, tiene que estar ligando a que los Angelinos sean uno de los 16 equipos que sigan en carrera cuando se complete el calendario de 60 cotejos. Es diferente en el caso de LeBron, por supuesto, porque el baloncesto es un deporte de cinco jugadores, y la gran estrella tendrá el balón en sus manos cada vez que su equipo esté atacando. Cuando LeBron tenía la edad de Trout, ya había ido tres veces a la final de la NBA ? coronándose una vez ? y se había convertido en la figura más importante del deporte estadounidense. Pero Trout es tan bueno en su negocio como lo es LeBron. Imaginen lo que sería si tuviese un par de anillos en sus manos.

Nada de esto significa que Mike Trout sea una especie de alma perdida del béisbol. No sólo sigue aportando su talento al deporte, sino la alegría con la que juega. Firmó una extensión de US$430 millones y 12 años con los Angelinos. Es igual de bueno en su décima temporada en la Gran Carpa que en cualquier otro año de su carrera. Y quizás hasta mejor.

Trout llegó al miércoles con promedio de bateo de .322. Su OPS de 1.064. Eso se ve bien alineado con lo que ha hecho en las tres temporadas anteriores, cuando tuvo OPS de 1.071, 1.088 y 1.083. En 14 partidos del 2020, lleva slugging de .695, siete vuelacercas, 14 empujadas y 12 anotadas.

Trout es nuestro Mays. Si se busca una comparación más reciente, sólo en términos de talento, estilo y clase, es nuestro Ken Griffey Jr. Es básicamente el jugador que describió uno de los muchachos que venció el lunes y el martes, Matt Chapman de los Atléticos:

"Uno piensa que lo ha visto todo, pero él sigue y sigue. Puede cambiarte el juego con un swing. Jugar contra él siempre es impresionante. Se trata, en mi opinión, del mejor jugador en las Grandes Ligas y quizás el mejor de todos los tiempos".

¿Y qué dice Trout? Sonrió después y dijo que quizás haya algo cierto con todo el tema de la "fuerza de papá".

Alguien día quizás nos refiramos a él como el más grande de todos los tiempos. Si cuenta con salud, quizás apenas a estemos a la mitad de su carrera. No hay nada que no haya hecho Trout en el béisbol. Excepto triunfar en octubre. En un año loco como éste, no hay mucho tiempo para que su equipo cambie la historia. Pero hay suficiente. Ahora mismo, el Nro. 27 tiene pautado jugar su último duelo de temporada regular el 27 de septiembre, contra los Dodgers. En el mejor escenario posible para el béisbol, Mike Trout seguirá jugando después de ese día.

Mike Lupica es columnista de MLB.com.