México, 19 de mar,El Barça ya descuenta las jornadas para celebrar el título de Liga.

El cuadro azulgrana viajó a Sevilla a sabiendas de la derrota del Atlético en San Mamés y respondió con grandeza en un partido enorme, al imponerse al Betis con doblete de Messi en la primera mitad y una actuación coral digna de campeón que solventó con el 1-4 final.

Fue una noche para recordar, con un majestuoso Messi al que la afición del Betis terminó por corear para premiar su hat-trick y su último y bestial gol.

Lainez consigue asistencia en su regreso con el Betis

El volante mexicano armó una gran jugada en la única anotación de los andaluces ante el Barcelona en casa.

Ganó el Barça, goleó y ya empieza a saborear el título.

Ernesto Valverde aprendió la lección del 3-4 encajado en el Camp Nou y a la baja de Dembélé por lesión, respondió con un retoque al dibujo habitual y sorprendió con la suplencia de Coutinho, reforzó el centro del campo con Arturo Vidal como punta del rombo y sufriò y disfrutó a partes iguales para imponerse a un rival tan entregado a la pelea como incapaz de hacer frente al acierto ofensivo del líder, lo que acabó por desnivelar un partido enorme.

El Betis apareció revolucionado en el césped, con una presión asfixiante que achicó al Barça de manera preocupante con una buena ocasión nacida de Joaquín, que rozó con la bota Jesé a los 12 minutos para avisarle de sus intenciones al cuadro de Valverde, el cual respondió de manera inmediata al reto.

Donde unos tenían problemas, los padecían los otros hasta el punto de obligar a Canales a hacerle falta a Arthur en el peor lugar posible y ahí apareció Messi, imperial, para, desde la frontal de la corona del área, lanzar un obús colocado y excepcional al que no pudo responder Pau Lópz.

De pronto, el 0-1 antes de los 20 minutos y el ánimo verdiblanco por los suelos. Tanto trabajo, tanto ímpetu y se derrumbaron a la primera ocasión que disfrutó el capitán azulgrana. No era para menos, pero se vino arriba otra vez el equipo de Setién y convirtió el desemboque del primer tiempo en un partido enorme, con dos equipos buscando sin disimulo, luchando con todo en una ida y vuelta excepcional que acabó, en el tiempo añadido, con el 0-2 de Messi. Un auténtico golazo.

Antes, el Barça ya había disfrutado de un par de ocasiones fenomenales a las que había respondido el Betis al llegar, pero sin rematar, lo que no ocurrió en el caso azulgrana.

Balón al área para Suárez, quien, rodeado de tres rivales, le regala un taconazo genial a Messi y el capitán, de primeras y con una suavidad insultante, hizo que el Bará llegara al descanso descanso con el partido casi finiquitado.

Lleva ESPN a todos lados

Si quieres recibir la mejor información del mundo deportivo, descarga la App ahora.

espn.com/app »

Pierde Betis impulso al final La segunda mitad casi sobró en cuanto a las dudas del marcador. El Betis no se rindió, pero nunca dio la sensación de poner en peligro el triunfo del líder, que tuvo dos buenas ocasiones más para ampliar el resultado hasta que lo consiguió al pasar la hora de juego.

Tan buen asistente como mal finalizador, Suárez se quitó de encima el estigma al inventarse una jugada soberbia y superar hasta a tres rivales para conducir la victoria hacia la goleada y a partir de ese 0-3, al grupo de Setién ya no le quedaron ni fuerza ni ánimos para impedir la derrota.

Curioso fue comprobar cómo el Barça, lejos de rebajar su intensidad, mantenía el ritmo y control. Valverde le dio descanso a Arthur, adelantó a Sergi Roberto con la entrada de Semedo y el balón ya fue suyo sin apenas oposición.

El Betis recortó la distancia en la pizarra para salvar, en cierta manera, el honor, pero faltaba la puntilla, faltaba el premio final de Messi con un golazo descomunal para cerrar la noche con un hat-trick definitivo.

La Liga de Messi. La Liga del Barça. Casi.