BUENOS AIRES, 19 oct (Xinhua) -- La tercera edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud realizada del 6 al 18 de octubre en Buenos Aires cerró con un éxito que sobrepasó las expectativas de todos y el apoyo masivo del público.

El propio presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), el alemán Thomas Bach, sostuvo que el resultado superó las expectativas y que se logró el propósito de acercar el deporte a las personas.

Durante el encuentro deportivo en la capital argentina, más de un millón de personas visitaron los cuatro parques y las cuatro sedes independientes, incluidas las más de 200.000 que asistieron a la ceremonia inaugural.

Se trató de la primera vez en la historia olímpica que el acto tuvo lugar fuera de un estadio, en un punto neurálgico y a cielo abierto como lo es el Obelisco, monumento emblema de la capital argentina.

En Buenos Aires se desarrollaron 32 deportes y 36 disciplinas, con 286 sesiones de competencia de alta adrenalina en que se distribuyeron 1.250 medallas.

Los parques y sedes dispuestos resultaron incluso en algunos casos insuficientes ante la enorme afluencia de público, en que el punto débil fueron algunas demoras por horas para ingresar y conseguir un lugar para observar los espectáculos deportivos.

El acceso gratuito a las sedes motivó un aluvión de público, que tuvo que ser contenido por los más de 8.000 voluntarios que prestaron su colaboración de manera permanente.

"El trabajo en equipo" fue el lema del éxito que repitieron el alcalde capitalino, Horacio Rodríguez Larreta, así como el presidente del Comité Organizador, Gerardo Werthein, a su vez titular del Comité Olímpico Argentino (COA).

La Villa Olímpica en el sur de Buenos Aires fue la única edificación importante construida para el evento y que se adjudicó a casi 1.100 familias que habitarán las viviendas sociales a partir del año próximo.

Resultó también un hito que hubiera el mismo porcentaje de atletas participantes por género, es decir, la mitad de mujeres y la mitad de hombres de 15 a 18 años, pertenecientes a 206 delegaciones del mundo.

Algunos deportes y disciplinas debutantes en el programa olímpico, como el balonmano de playa, el breaking (danza) y el fútbol de salón (futsal), congregaron a miles de espectadores, aún en partidos donde no se definía ninguna medalla.

Otra estrella de las competiciones fue el baloncesto 3x3, que ayudado por la gran actuación del seleccionado masculino local ganador del oro, deleitó a los aficionados.

En cuanto al resultado deportivo, la actuación de la representación argentina también excedió las estimaciones, ya que la delegación de 141 atletas logró el sexto puesto en la clasificación no oficial con 26 medallas: 11 de oro, seis de plata y nueve de bronce.

Este número de medallas es sin contar las que obtuvo con equipos mixtos internacionales, en que sumó seis más: cuatro de plata y dos de bronce.

Más que el número de medallas conseguido, la meta de los Juegos Olímpicos de la Juventud fue la prevalencia del espíritu joven y solidario.

El primer sitio en cuanto a medallas fue para Rusia que obtuvo 59, seguida por Japón con 39 y China con 36 preseas.

La expectativa de los organizadores ya era alta, tras el éxito obtenido en las anteriores sedes, Singapur 2010 y la ciudad china de Nanjing 2014, pero en esta ocasión se consiguió superarla al organizar unos juegos que quedarán en la historia olímpica.

Este éxito estimuló a las autoridades locales a soñar la candidatura a los Juegos Olímpicos convencionales de 2032, posibilidad aún remota.

Por lo pronto, la próxima edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud será en la ciudad de Dakar, capital de Senegal, en 2022.

El camino hacia el territorio africano ya ha empezado a ser transitado desde el momento mismo en que se apagó la llama en una Villa Olímpica sacudida por el ímpetu juvenil.

Los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires 2018 quedarán así en el recuerdo de la gente en general y de los más de 4.000 atletas que compitieron a lo largo de 13 días en la capital argentina. Fin