HOUSTON, 11 de octubre, - Cuando el venezolano José Altuve fildeó un rodado conectado por Corey Seager el 1ro de noviembre pasado en Dodger Stadium y tiró a la inicial para sacar el último out del Juego 7 de la Serie Mundial, el dirigente de los Astros AJ Hinch y su coach de banca Alex Cora celebraron juntos en la cueva.

No pasó mucho tiempo después del desfile de campeones de los Astros que Cora viajó a Boston para asumir el cargo de manager de los Medias Rojas, con quienes ahora espera ganar su propia Serie Mundial. Ahora, si Hinch y los Astros quieren regresar al Clásico de Otoño, tendrán que superar a Boston y al propio Cora.

En una Serie de Campeonato de la Liga Americana que cuenta con el talento suficiente como para llenar una plantilla para el Juego de Estrellas, el duelo de capataces entre Hinch y Cora le da un matiz interesante a lo que promete ser un intenso choque entre unos Medias Rojas que ganaron 108 juegos y unos Astros que hicieron lo propio en 103 ocasiones.

"Estaba a mi lado", dijo Hinch. "Obviamente, el coach de la banca y el timonel tienen que estar muy unidos, trabajando en la estrategia de cara a un juego. Él se encargó de un par de encuentros, en los que fui expulsado. Intento utilizar a mi cuerpo de instructores al máximo de sus habilidades, y Cora es muy bueno con los jugadores".

Hinch intentó contratar a Cora cuando fue nombrado capataz de los Astros en el 2015. Cora estaba desempeñándose como analista de ESPN y estaba interesado en ser coach, pero no necesariamente quería encargarse de la primera base de Hinch. Rich Dauer fue quien tomó ese puesto, y Cora llegó como coach de la banca en el 2017, sustituyendo a Trey Hillman, quien se fue a Corea del Sur para ser manager".

Cora era muy querido por los jugadores de los Astros cuando estaba en Houston, y todavía lo es a pesar de vestir el uniforme de Boston.