Washington, 16 may (PL) LeBron James hizo lo que quiso con los Boston Celtics, menos derrotarlos: el ''Orgullo Celta'' venció 107-94 a los Cleveland Cavaliers y puso 2-0 la final del Este en la Asociación Nacional de Baloncesto (NBA).

James anotó 42 puntos, capturó 10 rebotes, repartió 12 asistencias y le puso un tapón antológico a Terry Rozier para recordarle quién es el 'Rey', pero el baloncesto es un deporte colectivo, y los Celtics fueron un equipo.

La noche comenzó con un Cleveland dispuesto a recuperarse del revés en el primer encuentro, pero los discípulos de Brad Stevens poco a poco desmoronaron la ventaja de los Cavs, que fueron desmoralizándose y frustrándose.

De hecho, los Celtics apelaron al factor sicológico para hundir a su rival, con Marcus Morris, Jaylen Brown y Marcus Smart profiriendo provocaciones a los Cavaliers con gritos, gestos y algo de 'trash-talk' (del inglés, hablar basura).

Todo cambió en el tercer cuarto, pues Cleveland dominó los dos primeros con LeBron asumiendo el necesario papel de líder a la ofensiva, pese a sufrir un golpe violento en el cuello que amenazó con sacarlo del partido.

Ahora la serie toma una pausa de tres días antes de reanudarse el próximo sábado en el Quick Loans Arena de Cleveland, donde James y compañía tratarán de asegurar al menos dos victorias como locales para regresar a Boston.

Sin embargo, el 95 por ciento de los equipos que ganaron sus dos primeros compromisos en un playoff al mejor de siete partidos acaba llevándose la serie, aunque LeBron está acostumbrado a remar contra la corriente.

Por Boston destacó Brown con 23 puntos, secundado por el dominicano Al Horford, que aportó 15 unidades y 10 rebotes, y su picardía de veterano para protagonizar jugadas cruciales en el cierre del partido.