Octubre: para recordar a Salomé Ureña.

Eleanor Grimaldi.

Educadora y escritora.

Un 21 de octubre de 1850 nació Salomé Ureña, una mujer digna, inteligente, maestra y patriota.

En la ciudad de Santo Domingo en su época, la sociedad era de pocos habitantes, y una sociedad simple, cuasi rural, de agricultura de auto subsistencia, marginada del progreso y de los avances técnicos que habían llegado a otros pueblos de América.

Dice Harry Hoetink en su obra: "El pueblo dominicano", para referirse a la sociedad de esa época, lo siguiente:

"La ausencia casi total de medios de transporte y carreteras obligó a la población rural a llevar una existencia casi autárquica que no dejaba lugar a la producción para un mercado nacional ni mucho menos internacional, a menos que el área de producción estuviera muy cerca de los puertos naturales, como en el caso del azúcar azuano...la escasez poblacional y por consiguiente el poco valor de la tierra, la ausencia de empleados calificados...la infraestructura deficiente, la inestabilidad política...fue causada por la decadencia económica y demográfica que resultó de las numerosas guerras y turbulencias internas".

Salomé se adelantó a su época. Sabemos que las veladas lírico- literarias empezaron a organizarse con frecuencia a partir de 1893, tal como cita El Listín, y que la página literaria semanal empezó a publicarse en 1896, entendemos por esa razón, que Salomé se adelantó a su época con sus escritos y su dedicación a fomentar la educación y la literatura.

Además de sus composiciones poéticas, fundó en 1881 el primer centro femenino de enseñanza superior: el "Instituto de Señoritas". A los seis años de su fundación se graduaron las primeras seis maestras normales que tuvo la República Dominicana.

En 1880 gobernaba el país Fernando Arturo de Meriño y es en esos días que Salomé contrae matrimonio con Francisco Henríquez y Carvajal, quien desempeñó funciones públicas, entre ellas, la de presidente de la República. Ella lo conoció en el devenir de su vida magisterial y empezó a tener correspondencia con él.

El padre de ella Nicolás Ureña de Mendoza, le infundió un gran amor al estudio, despertándole una positiva inclinación por la lectura. Tenía una memoria excelente.

Los que la conocieron hablan de una mujer alta, delgada, sencilla, modesta y de poco hablar.

Abigaíl Mejía para referirse a ella decía: "Tímida y discreta, a los 17 años se lanzó- escudada con el nombre de Herminia (...) a publicar sus versos, si bien escribía desde los quince".

Es a partir de 1874 cuando ella empieza a asumir sus escritos con su verdadero nombre.

Su afición por la literatura empezó en la infancia. Leía los clásicos españoles, franceses e ingleses.

A su hogar, acudían personalidades de la vida política y las letras, como Ulises Francisco Espaillat, cuando ocupó la presidencia de la República, por lo que este ambiente de intelectuales también influyó en ella.

Su obra poética.

Poesía Romántica y poesía Patriótica.

Para referirme al tema que nos concierne, comento que algunos críticos hablan de que su poesía puede clasificarse en dos grupos; poesía patriótica y humanística y poesía sentimental y doméstica... Son los poemas del primer grupo los que distinguen con mayor fuerza a Salomé Ureña entre los cultivadores de la poesía dominicana, y la convierten en una cultivadora del género universal. Otros agregan el tema indianista.

En lo tocante al tema patriótico, aflora su deseo por el bienestar de la sociedad dominicana, en el sentimental, caracterizado por su amor a la naturaleza y a la familia y el indianista, corriente literaria a la cual recurre al momento de exaltar a la raza indígena quisqueyana exterminada por los colonizadores.

En estos temas, la escritora hizo gala de su condición de poetisa. Y está considerada como figura central de la lírica dominicana del siglo XIX.

Igual que un grupo de poetas de su generación, Salomé cultivó el género con gran delicadeza y rindió un culto no solo a la belleza literaria, sino a las más hermosas aspiraciones de un pueblo para con su Patria.

Por su personalidad lírica ha sido considerada como "la diosa de la poesía dominicana". Expresando sentimientos y pensamientos a través de sus creaciones.

En la República Dominicana la poesía ha sido un género muy cultivado, y a pesar de que no se desarrolló ampliamente en el período de la colonia, fue a finales del siglo XIX cuando apareció la primera colección de poesía "La lira de Quisqueya" y cuando empiezan a surgir los primeros poetas de relevancia.

Del XIX, en nuestro país, cabe seleccionar a Salomé Ureña Díaz, a José Joaquín Pérez y a Gastón Fernando Deligne como voces importantes, que desarrollan en la poesía, el pensamiento y los valores humanos y estéticos.

En cuanto el romanticismo, Pedro Henríquez Ureña, lo ubica entre 1830 y 1890- Se inició en América cuando entraba en decadencia en Europa.

Estrechamente ligado al proceso de liberación nacional de aquí y de otros pueblos. Por eso Salomé entra en esta clasificación de poetas de esta generación. Salomé, cultiva la poesía, a la luz de este movimiento.

Se considera el romanticismo el movimiento literario más importante del siglo XIX en Europa y América, comenzó en Francia con la propuesta de una creación con una mayor libertad de expresión.

Esta poesía de acuerdo a algunos críticos surge como una reacción contra las ideas que despertó la ilustración, el enciclopedismo; y la Revolución Industrial.

Los románticos siguieron la exaltación de la belleza y desecharon las ideas de los ilustrados que se fundamentaron en la razón y en la búsqueda de la verdad.

Varios autores coinciden en que "El Romanticismo se distingue por diversos rasgos estéticos entre los que mencionamos algunos:

-El idealismo, persiguen grandes ideales, justicia, felicidad, amor perfecto, y otros que casi nunca se pueden alcanzar totalmente.

-Hacen un énfasis en la sensiblidad, creatividad e imaginación.

-Están abiertos a otras fuentes de inspiración de otros mundos. (Orientales, nórdicas, etc.)

-Dan gran valor a los temas populares, medievales, bíblicos, sentimentales.

-Tienen ideas nacionalistas claras.

-El lenguaje posee un estilo elocuente exaltado, intenso.

Los poetas del romanticismo utilizaron temas como el amor apasionado, la muerte, la sociedad y la política, mostrando también a través de la poesía el deseo de libertad y las ideas nacionalistas y de progreso.

Tratan los temas de la naturaleza como reflejo de sus estados de ánimo: rebeldía, ruinas, lúgubre, paisajes nocturnos, rumores, misterios, etc.

La poesía de Salomé Ureña, exhibió rasgos definidos relacionados, y despertó admiración, no solo en el país sino fuera del suelo patrio.

Algunos estetas y escritores dominicanos y extranjeros, sitúan en la dimensión romántica su poema Sombras, como uno de los poemas que exalta el sentimiento de lirismo con más fuerza.

La mayoría de sus composiciones románticas, son un reflejo de la nostalgia y de situaciones difíciles que tuvo que atravesar. En su poema Horas de Angustia, traduce inquietudes frente a la enfermedad de su segundo hijo.

Veamos las primeras dos estrofas:

Sin brillo la mirada

Bañado el rostro en palidez de muerte,

Casi extinta la vida, casi inerte,

Te miró con pavor el alma mía

Cuando a otros brazos entregué, aterrada,

Tu cuerpo que la fiebre consumía.

...

En ruego entonces sobre el suelo frio

Y de angustia y dolor desfalleciente

¡Aguardé de rodillas Oh hijo mío!

Que descendiese el celestial rocío

El agua bautismal sobre tu frente.

Poesía patriótica en Salomé Ureña.

Que es la poesía patriótica? Está considerada como una Poesía "letrada que se conoce de 1810 hasta 1827, en el proceso de la causa independentista, que ayudó a plasmar y robustecer el sentido de identidad patriótica que se gestó en esa época". Sin embargo, no fue igual su desarrollo en todos los países.

El tema patriótico, es donde afloran los deseos por el bienestar de la sociedad dominicana y manifiesta sus ideas de progreso.

La poesía patriótica de Salomé Ureña se extendió por toda América, al igual que sus poemas sentimentales, los cuales fueron elaborados con corrección literaria y buen gusto, en un lenguaje sencillo, por la adecuada utilización de la métrica y el uso de un lenguaje expresivo

Entre los principales poemas patrióticos de Salomé Ureña contamos:

¿Que es Patria? A la Patria, 27 de Febrero, A mi Patria, Mi ofrenda a la Patria, a los Dominicanos, El cantar de mis cantares, Diez y seis de agosto, Ruinas, La fe en el Porvenir.

Cito 2 estrofas de Ruinas uno de sus poemas más conocidos:

¡Oh mi Antilla infeliz que el alma adora!

Doquiera que la vista

Ávida gira en tu entusiasmo ahora,

Una ruina denuncia acusadora

Las muertas glorias de tu genio artista.

....

Patria desventurada. ¿Qué Anatema

¿Cayó sobre tu frente?

Levanta ya de tu indolencia extrema

La hora sonó de redención suprema,

Y Ay, si desmayas en la lid presente.

....

Pero vano temor: ya decidida

Hacia el futuro avanzas;

Ya del sueño despiertas a la vida,

Y a la gloria te vas engrandecida

En alas de risueñas esperanzas.

Ese grandioso amor a la Patria propio de almas excelsas y elevadas espiritualmente.

A pesar de los detractores de su poesía, que consideran la misma, de poco mérito. Su poesía se encuentra entre los poetas que cantaban a la patria. Ella desarrolla una verdadera poesía patriótica inspirada en todo lo que ella concebía. Las ideas de paz y progreso que abordó desde 1873 hasta 1880, están íntimamente vinculadas al tema patriótico, tal como lo expresa en algunos de sus poemas.

Su poesía contribuyó al fomento y difusión de los ideales patrios, traduciendo la inspiración de los hombres y mujeres que contribuyeron a conformar nuestra nacionalidad a través de su imaginación creadora y su impulso nacionalista.

El amor y el fervor patriótico, ha sido profesado en casi todas las épocas de la historia. Y es a partir de la vida republicana, cuando este instinto late con más fuerza en el corazón de los dominicanos.

También ese amor se manifiesta en la delicadeza y ternura de la mujer que conjuga su vida con la maternidad y el magisterio.

Luego en otros procesos históricos donde la Patria ha perdido su soberanía, otros poetas le cantan y se deleitan convocándonos a conservar nuestra bandera tricolor y los símbolos que nos identifican como nación.

El carácter de exaltación a la Patria, hace que las letras siempre estén cargadas de júbilo, amor o entusiasmo.

En su poema Mi ofrenda a la Patria

Manifiesta un patriotismo puro y exalta los anhelos de paz y de progreso cuando dice en la 2da. Estrofa:

He visto a las pasiones

Levantarse en tu daño conjuradas

Para ahogar sus supremas ambiciones,

Tus anhelos de paz y de progreso,

Y rendirse tus fuerzas fatigadas

al abrumante peso.

..........

Al parecer este poema y otros poemas de ella, tienen actualidad.

Otros poemas como: Diez y seis de agosto, la Fe en el Porvenir y otros, también son de exaltación a la Patria.

Según Max H. Ureña, Salomé Ureña, no solo modificó "el sentido de nuestra poesía patriótica, sino que en ella el verso fue "signo de concordia y de amor entre los dominicanos".

La ternura como decíamos, es otra de las cualidades de sus poemas, los cuales manifiesta en: El Ave y El Nido, Mi Pedro, Amor y anhelo, la llegada del invierno y otras.

Ella utiliza las figuras literarias tanto en sus poemas domésticos, como en los patrióticos y románticos. Usa recursos para embellecer su poesía. Igual las particularidades fónicas, gramaticales o semánticas a las que recurre.

Algunas imágenes sensoriales se encuentran en sus poesías patrióticas, igual en sus poesías sentimentales, como en: A la Patria cuando dice: ¡Oh Patria idolatrada! Ceñida de alta gloria...

En el poema 27 de febrero cuando dice: ¡Venciste oh Dios, qué Gloria!.

En Ofrenda a la Patria en la 4ta. Estrofa: ¡Ah! Yo quise indagar de tu destino la causa aterradora.

Podemos llenar páginas comentando las diversas figuras literarias que ella utiliza en su poesía.

Su obra es una mezcla de los clásicos que tanto leyó y del sentimiento romántico. Algunos estudiosos de su poesía, argumentan que la misma está fundamentada en el rigor de los clásicos y en el suspiro de los románticos.

El ejemplo que nos legó Salomé Ureña:

Su papel en la literatura dominicana es de un gran valor y relevancia, así como su profundo aporte a la educación.

El intenso amor hacia su familia lo manifestó a través de sus cartas y de sus versos.

Está considerada como una de las poetisas más importantes del continente americano en su época.

Para los dominicanos ella constituye un paradigma como educadora y como poetisa.

Entregó parte de su vida y sus energías a formar las primeras maestras dominicanas. Encabezó un movimiento a favor de la superación y el aprendizaje de las mujeres en aquella escuela que fundó trabajó junto a Emilio Prud Homme, Valentina Diaz, José Dubeau, Francisco H. y Carvajal.

Su discipulado hizo nuevas contribuciones a la educación. Y en el discurso que pronunció para recibir la medalla de oro de la Sociedad Amigos del país dice: "La Patria para mí es el conjunto de todo lo bueno, lo grande y lo sublime; en ella se hallan comprendidos todos los bienes de mi espíritu; y es en ella en quien vinculada tengo toda mi dicha. Tal es, pues la razón por la que he cantado sus victorias, he llorado por tus ruinas y clamado por tu progreso y bienestar".

En un fragmento dedicado a su muerte en un editorial publicado el 8 de marzo de 1897 en el Listín Diario dice:

"...La eminente poetisa, que era nuestro orgullo, dominicana ilustre que supo con su fama salvar los límites estrechos de la Patria para espaciarse en más amplios horizontes, ha caído en el abismo insondable de la muerte (...) triste, muy triste es el dolor que en torno a esta tumba nos reúne". (Fragmento).

Su hija Camila Henríquez en un homenaje que se realizó en su honor, y a su memoria dijo: "Así la obra de Salomé Ureña en pro de la elevación del nivel cultural y social de la mujer; labor que hoy puede considerarse feminista., aunque ella jamás usara esa expresión se enlaza en unión perfecta con su propósito de servir a la Patria y al mundo (...) el espíritu de Salomé Ureña fue rico en virtudes de entusiasmo, las virtudes ardientes de la fe, la esperanza y el amor". (Rodríguez Demorizi, Emilio. Salomé y el Instituto de Señoritas, página 405).

Invito a los maestros a emular su ejemplo. Y a estudiar su obra educativa y literaria.

Ella es un norte en la cálida gesta magisterial que nos compete hoy día, sobre todo en momentos de pandemia.

Loor a Salomé. Recordémosle, Honremos su memoria y apreciemos su legado.

De la autora

Eleanor Grimaldi, es Educadora y escritora.