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Por Adalys Pilar Mireles, Prensa Latina

El Cairo, 25 may (Prensa Latina) Pintoresco asentamiento apegado al Nilo cuyos hijos dejaron sus huellas en los templos faraónicos de Karnak y Luxor, Nubia es el pueblo más africano de Egipto y tal vez su estirpe más pura.

Abanico de influencias traídas por los aires del Mediterráneo, el mar Rojo, y el inmenso desierto del Sahara, el gigante de 100 millones de habitantes mira a los nubios como su raíz profundizada en África, comentó a Prensa Latina el arqueólogo Mohamed Abdelgawad.

En el límite sur del país fue y sigue siendo una suerte de puente para la transculturación, pues desde allí resultó posible irradiar al resto del continente el legado de las civilizaciones pretéritas que edificaron las majestuosas pirámides, a través de sus textos, papiros científicos, argumentó.

Asimismo -explicó- permitió el transporte a las tierras vecinas de los influjos llegados de la costa norte o el delta del río, la famosa ruta de la seda transitó por la zona norteña y cruzó a la parte austral a través de Nubia.

Según el estudioso de igual forma ese poblado, fronterizo con Sudán, fue la principal puerta de entrada de las expresiones, costumbres, del espíritu africano.

Con vestimentas adecuadas para soportar el sofocante calor egipcio durante casi todo el año, los representantes de ese grupo poblacional conservan la virginidad de sus rasgos pues a diferencia de otras regiones la demarcación logró mantenerse lejos del alcance de las oleadas de invasores y por tanto del mestizaje.

Fue un terreno difícil para las invasiones, no obstante su riqueza como importante reservorio de minerales, entre ellos oro, dijo.

Al recordar su rol en la cultura nacional, el arqueólogo destacó el hecho de que los nubios tuvieron el orgullo de gobernar la gran nación durante las últimas dinastías faraónicas, por lo que dejaron su impronta tanto en Karnak como en Luxor.

Algunas de las capillas situadas a la entrada del primero de dichos templos fueron dedicadas al culto al dios Amón, en nombre de varios de sus reyes.

Con casas construidas de adobe y pintadas de blanco para esquivar las intensas radiaciones del sol, son famosos también por su belleza y por la preservación de comidas típicas, entre ellas el llamado pan solar, cocido directamente por los rayos de ese astro.

Aunque Egipto atesora una mixtura de esencias provenientes del alma árabe, mediterránea, turca, greco-romana, mameluca, Nubia perdura como un diamante libre de impurezas.

Es parte de nuestro territorio sagrado, es el corazón egipcio, subrayó.

mem/ap

Fecha: 25-05-2020