Por Pedro García Hernández*

Damasco, (PL) Siria es un todo complejo y único en cuyo territorio se mezclaron y dejaron huellas hace miles de años 12 civilizaciones, cuyas muestras tratan ahora de rescatarse tras una guerra impuesta que pretendió desgarrar una rica historia.

Los más de 10 mil sitios arqueológicos existentes en el país, concentrados en un 60 por ciento en las norteñas provincias de Alepo, Homs y Deir Ezzor, fueron afectados de alguna manera por excavaciones ilegales, robos y destrucciones sistemáticas como el caso de la ciudad de Palmira, cuyo casco histórico es Patrimonio de la Humanidad desde 1980.

Otros cinco lugares como las ciudades antiguas de Damasco, Alepo, Bosra, el Crac de los Caballeros y las Aldeas del Norte, sufrieron el embate del terror en menor escala y la labor de restaurarlos es el objetivo principal del Ministerio de Cultura, la Dirección General de Antigüedades y Museos y grupos de expertos de naciones como Rusia y Hungría, entre otras.

Un primer paso fue la creación en el año 2016 de un mapa interactivo donde están definidos 758 lugares históricos arqueológicos en 14 provincias y de los cuales 213 sufrieron el embate y las consecuencias de la guerra impuesta a esta nación del Levante.

La ingente tarea de rescate la asumen actualmente en buena parte, las instituciones del Estado sirio y la colaboración de la población en cada lugar, puesto que hasta el 2012, el trabajo de más de 200 equipos internacionales que constataron y estudiaron el tema medianamente cesó ante los objetivos destructivos de los extremistas armados alentados desde los centros de poder occidentales y sus aliados en el Medio Oriente.

Algunos datos históricos

Siria, en su mejor momento conocida como el paraíso de la arqueología, fue asentamiento de tribus nómadas de sumerios, hititas, egipcios, asirios, cananeos, fenicios , arameos, persas, griegos, romanos y árabes y posee uno de los alfabetos escritos más antiguos del mundo, el ugarístico, en la región de Ugarit, en el norte de Latakia y asentamiento hace miles de años de ciudades estados como las de Ebla y Mari o del llamado Reino de Palmira.

De igual forma, aún es posible documentar más de cinco mil tablillas de barro con escritura cuneiforme del periodo babilónico, tallas faciales y abstractas simples vinculadas a la edad Neolítica entre los años ocho mil 700 y nueve mil 500 Antes de Cristo, así como construcciones de arcilla del tercer milenio, además de los frescos de Qasr Al Hayr al Ghrabi y los cementerios subterráneos de Palmira, los cuales se remontan al siglo VIII.

Diversos estimados señalan que cerca del 80 por ciento de los sitios arqueológicos de la nación no han sido todavía plenamente estudiados, lo que constituye un reto para expertos y especialistas para investigarlos y conservarlos.

Las ruinas que aún se conservan son la evidencia de la organización del espacio geográfico en áreas rurales o en la concepción de asentamientos urbanos o fortalezas de avanzada arquitectura como el Crac (Castillo) de los Caballeros en la provincia de Homs, hasta donde llegaron las primeras cruzadas.

Esta nación del Levante es por tanto un conjunto de datos, sitios e historia que atesora el rastro de los hombres desde el paleolítico hasta las épocas medieval y moderna.

Los primeros pasos del rescate patrimonial

Sobre la base de estudios anteriores y los más recientes análisis y comprobaciones, las miles de piezas rescatadas y preservadas están restaurándose en talleres acondicionados en el Museo Nacional de Damasco, al tiempo que se documentan datos en las áreas liberadas del terrorismo por el Ejército sirio, en particular de 30 sitios donde están mezcladas huellas de las épocas helenística y romana, entre otras civilizaciones.

Mahmud Hamud, a cargo de la Dirección de Antigüedades y Museos, afirmó que esas labores están acompañándose por la realización de encuentros internacionales de especialistas y los reclamos incluso a la Interpol para recuperar o al menos dar seguimiento, al robo de no menos de 17 mil valiosas piezas contrabandeadas por los terroristas hacia Turquía, Europa Occidental, Estados Unidos y Canadá.

'Apelamos de igual forma, a la aplicación de las resoluciones al respecto de Naciones Unidas, la 2247 y 2197, pero poco se hace y solamente desde El Líbano se han devuelto algunos objetos robados,' precisó en una entrevista con Prensa Latina.

Junto a los datos que se recopilan por parte de la institución, Hamud explicó que las excavaciones ilegales y saqueos abarcan entre 60 y 70 hectáreas en Alepo, el Museo de la ciudad de Idleb (actualmente en manos del grupo terrorista otrora Frente Al Nusra), las ruinas del milenario Reino de Mari, en la norteña provincia de Deir Ezzor y zonas de la ciudad de Manbij.

En ese sentido, destacó la labor que se ejecuta de conjunto con otras instituciones estatales, organizaciones no gubernamentales como la Fundaciónn pakistaní Aga Khan, un grupo de especialistas húngaros, el Ejército sirio y numerosos colaboradores entre la población, y que permitió rescatar más de nueve mil piezas de alto valor, además de láminas, mosaicos antiguos y exhibirlo o restaurarlos tanto en el museo Nacional de Damasco como el de la ciudad de Hama.

A estas y otras tareas similares, como la rehabilitación de los zocos (antiguos mercados) en Damasco, Homs y Alepo están incorporados graduados de la Escuela siria de Bellas Artes e incluso alumnos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la capital, todo lo cual está acompañado de documentación y datos museables de acuerdo con los requisitos internacionales

Tras casi ocho años de guerra impuesta, Siria encamina sus pasos a uno de los principales objetivos en medio de la reconstrucción: el rescate de un patrimonio de indudable valor histórico y cultural.

*Corresponsal de Prensa Latina en Siria.

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