Por César Mariño García

BOGOTA, 8 nov (Xinhua) -- El emblemático Teatro Colón de Bogotá este jueves fue el escenario para la entrega del galardón literario más importante de Suramérica, y uno de los mayores en el género de cuento en el mundo, el Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez.

La quinta versión de este premio, organizado por el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia fue otorgado al escritor argentino Edgardo Cozarinsky por su libro de relatos "En el último trago nos vamos" publicado por Tusquets Editores, obra que explora las dimensiones de lo imaginario, la memoria afectiva y los distintos rostros del deseo.

El jurado del Premio estuvo conformado por los escritores y académicos Alberto Manguel de Argentina, Piedad Bonnett de Colombia, Élmer Mendoza de México y la chilena Diamela Eltit.

En el acta de selección del ganador, el jurado destacó que el texto de Cozarinsky es un aporte importante a la narrativa hispanoamericana actual.

"La obra ganadora es sobre todo un libro escrito con un gran oficio narrativo, con raíces profundas en una antigua tradición literaria y de una notable solidez intelectual", afirmó.

Tras recibir el premio, Cozarinsky ofreció una conferencia de prensa en la que detalló la importancia que para él tiene este galardón, sobre todo por el nombre del escritor colombiano de quien recibió un impulso para el ejercicio del periodismo a través de su prolífica obra.

Cozarinsky aseguró que la lectura de "El relato de un náufrago", del escritor colombiano, lo sacó de la frustración que en sus inicios periodísticos suponía un oficio que no estaba a la altura de sus ambiciones literarias.

"En esa época descubrí 'El relato de un náufrago' y me dije: caramba, esto es de alguna manera periodismo de investigación, y está tan bien escrito que es también literatura", afirmó el escritor.

"No solamente por el lenguaje y por la organización del material narrativo, qué nos adelanta, qué nos posterga, cómo maneja los elementos de sorpresa, de suspenso y me dije: esto es un ejemplo de lo que se puede hacer a partir del periodismo haciendo verdaderamente literatura", añadió.

Cozarinsky, quien además es ensayista, novelista y cineasta, se mostró emocionado por recibir el premio que lleva el nombre de García Márquez, con quien aseguró tener una deuda moral.

El escritor de 78 años dijo no ser quien para juzgar sus relatos, pero señaló la naturaleza de los mismos que espera lleguen al corazón de los lectores.

"Hay temas como la relación de la muerte con la vida, la prolongación de la vida en la muerte y la presencia de la muerte en la vida, y sobre todo en distintos escenarios históricos y geográficos", señaló.

"Hay cuentos que ocurren en Buenos Aires, sobre todo, hay uno que ocurre en Paraguay, otro que ocurre en Brooklyn, y uno que ocurre en Camboya, nada menos, pero en todos está la misma presencia de la gente desheredada que se busca un lugar en el mundo", dijo.

"Estos personajes a veces no entienden las fuerzas políticas, históricas que los condicionan, pero que siguen con esa empresa del individuo que quiere tener un lugar en el mundo y tener un poco de felicidad", agregó Cozarinsky.

Los escritores también argentinos Pablo Colacrai, con su libro "Nadie es tan fuerte", Santiago Craig con "Las Tormentas", la chilena Constanza Gutiérrez con "Terriers" y el colombiano Andrés Mauricio Muñoz con el libro "Hay días en que estamos tan idos", fueron los otros cuatro finalistas del concurso.

Cozarinsky, ganador de la quinta versión del premio, es autor del libro inclasificable "Vudú urbano", los ensayos "El pase del testigo", "Blues y el nuevo museo del chisme", y de las novelas "El rufián moldavo" y "Maniobras nocturnas", entre otras publicaciones.

El Premio Hispanoamericano Gabriel García Márquez fue creado en 2014 tras la muerte del escritor colombiano más reconocido en el mundo, y otorga una bolsa económica de 100.000 dólares, además de la difusión de la obra galardonada y de las obras finalistas en las principales bibliotecas de Colombia. Fin