Por ello, entre las primeras medidas del Presidente Buenaventura Báez figuró la reorganización de las fuerzas militares: el Ejército y la Marina para combatir a los haitianos por los puertos del sur de la República Dominicana.

Por Héctor Tineo Nolasco

Diariodominicano.com

SANTO DOMINGO, el 24 de septiembre de 1849, tomó posesión el Presidente de la República Dominicana, Buenaventura Báez. En ese momento la economía dominicana estaba muy debilitada por los gastos que tenía que hacer el Gobierno para combatir las invasiones de Haití.

Por ello, entre las primeras medidas del Presidente Buenaventura Báez figuró la reorganización de las fuerzas militares: el Ejército y la Marina para combatir a los haitianos por los puertos del sur de la República Dominicana.

De igual modo, el presidente Báez le confirió mucha importancia a las negociaciones con los cónsules de Estados Unidos, Francia e Inglaterra, a fin de que mediaran para evitar que Haití organizara otras agresiones contra el territorio dominicano.

El 10 de septiembre de 1850, el Gobierno dominicano firmó con Inglaterra el Tratado de reconocimiento, paz, amistad, comercio y navegación.

En la ocasión para Inglaterra era de mucha importancia que se fortaleciera la soberanía de la República Dominicana, porque de esa manera podía fortalecer sus relaciones comerciales, y superar el nivel de relaciones que tenía el país con España, Estados Unidos y Francia.

El Presidente Báez, con la mediación de los países amigos, logró que Haití firmara un acuerdo de paz que en principios sería por un mes, pero se extendió durante varios años.

La política diplomática de Buenaventura Báez dio como resultado que pudo desarrollar su primer Gobierno en un período de relativa paz.

El primer Gobierno baecista se desarrolló de 1849 a 1853.

En una síntesis de los objetivos que su gestión no logró, se destacan: la organización del Ejército, reforma del sistema monetario, seguridad pública, mejoramiento de la educación pública, ampliación del comercio, fortalecimiento de la agricultura, y su objetivo permanente: lograr el protectorado de una nación extranjera poderosa.

Buenaventura Báez fue electo en las elecciones del 18 de agosto de 1849, en cuyo proceso recibió el apoyo del jefe del Ejército, General Pedro Santana.

De 1846 a 1848, el Presidente Pedro Santana lo había escogido para representar al país junto a José María Medrano y Juan Esteban Aybar, como delegados oficiales del Gobierno dominicano para realizar gestiones con los gobiernos de España, Francia e Inglaterra.

En el año 1849, el Congreso Nacional, presidido por Buenaventura Báez, rindió un homenaje al Presidente Pedro Santana y lo declaró "Libertador de la Patria".

Las elecciones fueron convocadas por el General Pedro Santana, luego que el ciudadano Santiago Espaillat, electo en los comicios del 5 de julio de 1849, declinó el cargo al conocer los resultados electorales.

Santiago Espaillat, sustentó su decisión en razones de edad y salud para no asumir la jefatura del Estado.

El señor Espaillat había sido escogido para el cargo por el Presidente Pedro Santana, quien también apoyó la candidatura de Buenaventura Báez, quien presidía el Congreso de la República.

Al producirse la decisión de Santiago Espaillat, el Congreso convocó a nuevas elecciones para el 5 de agosto de 1849.

Pedro Santana mantenía el control del Poder Ejecutivo desde el día 30 de mayo de 1849, luego que provocó la renuncia del Presidente Manuel Jimenes, el día 29 de mayo.

Cuando Pedro Santana se hizo cargo del Poder Ejecutivo el 30 de mayo de 1849, proclamó que lo hizo "por mandato de los pueblos y el ejército".

Durante las acciones contra el Gobierno de Manuel Jimenes, Pedro Santana contó con el apoyo de Buenaventura Báez, por ello lo apoyó para que fuera electo Presidente de la República.

Luego de la elección de Buenaventura Báez el 18 de agosto de 1849, Pedro Santana conservaba la Jefatura del Ejército. Al concluir el proceso electoral decidió retirarse a su finca de El Prado, en El Seybo.