Eran liderados por Amaury Germán Aristy, con sus compañeros Virgilio Perdomo Pérez, Bienvenido Leal Prandy y Ulises Cerón Polanco. Todos cayeron en el lugar, al igual que varios miembros de la Policía Nacional encabezados por el mayor Virgilio Almánzar.

Por HTN

Diariodominicano.com

SANTO DOMINGO, el 12 de enero de 1972, murieron varios miembros de la Policía Nacional y del Grupo de Los Comandos de la Resistencia, en un enfrentamiento ocurrido cerca del kilómetro 14 de la autopista Las Américas.

Eran liderados por Amaury Germán Aristy, con sus compañeros Virgilio Perdomo Pérez, Bienvenido Leal Prandy y Ulises Cerón Polanco. Todos cayeron en el lugar, al igual que varios miembros de la Policía Nacional encabezados por el mayor Virgilio Almánzar.

Las hostilidades se iniciaron el 12 de enero de 1972, cuando los organismos de seguridad del Gobierno del presidente Joaquín Balaguer, descubrieron el escondiste utilizado por los cuatro dirigentes del Grupo Los "Comandos de la Resistencia" o "Grupo Amaury", en una casa ubicada en el kilómetro 14 de la autopista Las Américas. Murieron después de 15 horas de enfrentamiento con tropas militares y policiales que acordonaron la zona.

Eran perseguidos por la Policía junto a otros compañeros, tras ser acusarlos de haber asaltado la sucursal The Royal Bank of Canada, el 8 de noviembre de 1969, pero la verdad es que eran perseguidos porque el Gobierno tenía la información de que eran la base político-militar de la expedición armada que desde Cuba preparaba el Coronel Francisco Alberto Deñó, jefe de la estructura conocida como "Los Palmeros".

Los dirigentes de izquierda también eran perseguidos por el Gobierno del Presidente Joaquín Balaguer porque los acusaba de promover actos de terror y promover la subversión.

Tan pronto fueron descubiertos en la vivienda cercana al lugar de los hechos, Amaury Germán y sus compañeros se internaron en una zona boscosa y cuevas, donde fueron muertos.

Los miembros de la Policía cayeron en el momento que trataban de darle alcance.

Tan pronto se conoció la situación creada con la presencia de los miembros de la izquierda, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional montaron un amplio despliegue de fuerzas de artillería y aérea para evitar que escaparan.

Al caer la tarde del día 12 de enero se conocieron los detalles de las muertes de Amaury Germán, y sus compañeros, así como de los miembros de la Policía, encabezados por el mayor Virgilio Almánzar.

El cerco militar y policial

El historiador Alejandro Paulino Ramos, en un trabajo con el título: "12 de enero de 1972: Las muertes de Amaury Germán Aristy y sus compañeros de los Comandos de la Resistencia", anota que el cerco militar y policial se inició en la madrugada del 12 de enero y se prolongó durante gran parte del día, en medio de los combates, en los que participaron más de 500 efectivos, aunque oficiales policiales dijeron que solo fueron 250 hombres. Los combatientes se pertrecharon en una cueva que estaba próxima a la residencia que utilizaban como escondiste y allí resistieron hasta la muerte.

Una versión de lo que pasó el 12 de enero, firmada por el periodista Luis Eduardo (Huchi) Lora, se publicó en la revista Ahora del 24 de enero del mismo año: "El 8 de noviembre de 1970 se produjo un hecho que marcó su fin y el de otros izquierdistas: el asalto a The Royal Bank of Canada. Poco después la Policía anunció que el asalto fue cometido por Amaury Germán Aristy, Plinio Matos Moquete, Harry Jiménez, Virgilio Eugenio Perdomo Pérez, Ulises Arquímedes Cerón Polanco, Bienvenido Leal Prandy (La Chuta), y otras personas. Pero esos seis eran los prófugos".

"Se ofreció recompensas para quienes ofrecieran datos que condujeran a su captura. Luego la Policía dijo que ese grupo estaba comprando armas y que planeaba varios actos terroristas, incluyendo secuestros de altas personalidades del gobierno y del cuerpo diplomático. La institución policial les ofreció garantías para que se entregaran y ellos rehusaron, declarando que no creían en eso por los antecedentes de izquierdistas que han sido asesinados después de entregarse".

"Fuerzas policiales emprendieron una búsqueda minuciosa y realizaron allanamientos masivos en amplias zonas de la capital, sin ningún resultado. El 12 de enero la Policía dio con Amaury, Virgilio, Ulises y La Chuta, quienes estaban ocultos en una casa internada entre matorrales, en el kilómetro 14 de la autopista de Las Américas, al Este de Santo Domingo. Se tendió un cerco insalvable a los cuatro jóvenes, y en las primeras horas del miércoles 12, se produjo el primer enfrentamiento entre la Policía y los jóvenes, cayendo, por un lado, La Chuta y Ulieses, y, por el otro el capitán Virgilio Feliz Almánzar Fernández y dos rasos". Las tropas de la Policía estuvieron dirigidas personalmente por el general Nivar Seijas, con la presencia de altos oficiales de las Fuerzas Armadas.

"Sólo quedaban Amaury y Virgilio, quienes se internaron en una cueva cercana a la casa que les servía de escondite. Allí se parapetaron. Resistieron hasta horas de la tarde a todo un ejército que se fue haciendo cada vez más grande con refuerzos de la Policía Nacional, la Fuerza Aérea Dominicana, El Ejercito Nacional y la Marina de Guerra. Aviones, tanques, carros de asaltos, helicópteros, cañones, morteros y otras armas pesadas fueron desplazadas para enfrentar a los dos jóvenes, que finalmente cayeron, como cayeron, además del capitán Almánzar Fernández, el teniente José Brito Rodríguez y los rasos Benis Perdomo Ferreras, Héctor Inés Alcalá, José Rodríguez Liriano, Daniel Pérez Corporán, Martín de Jesús Ortiz y Cristo del Rosario Pérez Cuesta".

Los cadáveres de los cuatro jóvenes, de acuerdo con El Nacional del 14 de enero, fueron acuchillados por los militares después que cayeron sin vidas y presentaban golpeaduras y quemaduras. Sus familiares denunciaron que las autoridades se ensañaron contra sus cadáveres y los masacraron aunque ya estaban muertos, para hacerle a los cuerpos lo que no se atrevieron a hacerle cuando estaban vivos. A todos trataron de cortarle las cabezas, de acuerdo a las señales que presentaban en el cuello, que habían sido seccionados casi totalmente.